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sábado, 6 de febrero de 2016

Set pieces de acción Vol. V – Mejores escenas o secuencias.


Empezamos este ejercicio 2016, más tarde que nunca, con una quinta entrega de pura acción para pieles sensibles. Antes de empezar a disfrutar del contenido audiovisual, quería dar un pequeño homenaje a nuestro querido Alan Rickman que falleció hará unas semanas. Para los que no vivan en este mundo, este señor interpretó al alemán Hans Gruber, el primer (y mejor) cerebro criminal de la mejor saga de acción de la historia, la Jungla de Cristal. Por esta razón, esta sección le guarda un cariño especial a la altura de su capacidad interpretativa.



En una de las curiosidades que aparecía de Alan Rickman se afirmaba que el director de la primera Jungla de Cristal, John McTiernan, le había lanzado al vacío (8 metros) sin avisar y por sorpresa para poder captar el realismo de su rostro en la escena final. Se dice que le propusieron una cuenta atrás de 3,2,1… pero en el primer segundo lo lanzaron hacía el abismo de Helm. 


La realidad es que estuvo a punto de rechazar el papel de Hans Gruber porque no veía con buenos ojos participar en una película de acción pero sus amigos le aconsejaron de qué aceptara ya que llevaba sólo dos días en los Ángeles y que le llamaran tan pronto, no solía suceder. También se cuenta que Alan Rickman sugirió al productor de la Jungla de Cristal, Joel Silver, de llevar un traje de gala en vez de un traje terrorista para poder interpretar una escena con acento americano y así engañar a John McClane pareciendo un rehén. El productor le espetó un “cállate, tú vestirás lo que se te ordene”. El primer día de rodaje y como todos sabemos, la escena planteada por Alan Rickman se incluía en el guión. Grande Rickman. Empecemos con el ranking: 




5. Infierno Blanco (2012) de Joe Carnahan. Infierno Blanco fue una de aquellas sorpresas que empiezas a visionar con desgana y al acabar la película tienes que coger tu prejuicio inicial y lanzarlo por el inodoro. La película mezcla acción, supervivencia y aventuras con un pletórico Liam Neeson que a priori iba a ser protagonizada por Bradley Cooper. Sin embargo, la presencia de Liam Neeson es un plus y más cuando afirmó que el rodaje le había congelado el cerebro (ja). 

Escena: Salto al precipicio. A los supervivientes no les queda más salida que lanzarse por un acantilado con una rudimentaria “cuerda” y así aprovechar el supuesto cojín que les ofrecerá las copas de los árboles. La clásica escena de tensión y aventuras.




4. Tron (1982) de Steven Lisberger/ Tron Legacy (2010) de Joseph Kosinski. La antigua Tron fue una de aquellas experiencias inolvidables en mi ser. Esta producción de Disney fue la primera película en emplear animación por ordenador de un modo extenso. Es curioso pensar que en aquella época sólo podían usar 2 Mg de memoria y 330 MG de almacenamiento. 28 años más tarde llegó el remake, Tron Legacy de Kosinki, un director que visualmente es un genio pero que al plasmar en pantalla sus historias carece de emotividad. Sus películas se olvidan con suma facilidad. 

Escena: Motos de luz. Las escenas son espectaculares y según el director Lisberger se inspiró mucho en los juegos de Atari estilo Pong o Breakout. En 1982 no se podía previsualizar la escena por ordenador y por tal razón tuvieron que crear un guión gráfico en papel para más o menos definir la escena. En la misma secuencia pero de Tron Legacy de 2010, el circuito contiene varios niveles y aunque la escena puede llegar a ser un poco caótica, el despliegue de medios y la mejor canción de Daft Punk de la BSO del film, hacen de la secuencia de lo más entretenido.




3. Volar por los aires (1994) de Stephen Hopkins. Nunca pensé que podría enlazar un par de escenas con Jeff Bridges como protagonista de acción. Curioso. Volando por los aires es una entretenida joya y bastante (creo yo) desconocida película de acción que nos regaló una buena década de los 90. La película trata de dos adictos al C4 encarnados por un policía (Jeff Bridges) y por un criminal (Tommy Lee Jones). La idea principal de la cinta es que el personaje de Bridges tiene que adelantarse a los movimientos del criminal para que no suceda una masacre. 

Escena: Sacrificio de Max. Escena grabada en mi retina desde los ancestros por la conmoción que me representó en su momento. Supongo que la escena me cogió en aquellos días del mes. El personaje de Tommy Lee Jones convierte a un amigo en común del personaje de Jeff Bridges en una auténtica bomba humana. Bridges, aunque lo ve difícil, intentará desactivar el explosivo adherido a Max pero éste sabe que está perdido. Es curioso porque el personaje de Max está interpretado por el padre de Jeff Bridges, Lloyd Bridges, aspecto que acentúa mucho más la emoción de la escena.





2. Kingsman. Servicio Secreto (2014) de Matthew Vaughn. Magnífica película de espías que recuperaba aquel tono divertido de antaño. Sobre todo destacar un sorprendente Colin Firth que pasó de aparecer en el Diario de Bridget Jones (2001) a protagonizar orgías de sangre en Kingsman. El director, Vaughn es uno de esos pocos directores contemporáneos que dominan como nadie las escenas de acción. Verdaderamente un crack y si hay algo negativo atribuible, siempre a título personal del que escribe, sería la música escogida para dichas escenas. Tuve la misma sensación con Kick Ass (2010). En un futuro veo a Vaughn rodando alguna escena con el Why Can’t We Be Friends de Smash Mouth pero es lo de menos. 

Escena: La matanza en la iglesia. La escena consta de un falso plano secuencia donde nuestro amigo Colin Firth participa en un clásico “Todos contra Todos”. Y fue tan importante esta escena que su director sugirió a Colin Firth que para darle el papel debía entrenar durante seis meses. Si llegaba a poder filmar con éxito la escena de la iglesia el papel sería suyo y vaya si lo consiguió. La escena fue cortada en los cines latinos y en Indonesia por su contenido violento con la consiguiente “cabreada” de su público. Tremenda. 



1. Los Elegidos (1999) de Troy Duffy. Película comercialmente poco notoria y además sin mucho apoyo en su estreno ya que fue muy limitado. Como suele suceder en estos casos, el “boca oreja” la transformó en una cinta muy querida y por qué no, de culto. Sus ventas en formato DVD partieron la pana y hasta generó una secuela. Como curiosidad Los Elegidos forma parte de aquellos pocos casos en que la diferencia de criterio es abismal entre crítica y público. Este dato es visto en aquella página tan lamentable llamada Rotten Tomatoes. Sigo sin entender porque los usuarios de los artículos de la Wikipedia acuden y exponen esta web como referencia. En fin. 

Escena: El tiroteo contra los supuestos seis hombres. El detective interpretado por Willem Dafoe explica magistralmente (y a su manera) como aconteció el tiroteo entre los hermanos irlandeses McManus y unos “supuestos” seis hombres. Sin embargo la realidad fue otra. Esta escena es un ejemplo magnífico de la buena mano para la elección del soundtrack que acompañará el tiroteo. Una delicia y un abrazo. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Set pieces de acción Vol. IV – Mejores escenas o secuencias.


Vuelvo con una cuarta entrega de escenas o secuencias de acción de aquellas que no se pueden olvidar. Ya sabemos que si algo caracteriza a este tipo de secuencias es la cantidad de dinero invertida y la laboriosa planificación logística para tal menester. Sin embargo, se pueden conseguir grandes dosis de acción o escenas entrañables sin desdeñar cantidades excesivas de pasta, como por ejemplo la escena del ascensor y del boleto de Jungla de Cristal III: La Venganza (1995) o la escena del suero de la verdad de Mentiras Arriesgadas (1994) enlazada en el anterior volumen.


Todo se basa en la capacidad y la idea (y las ganas) que tenga su director para transmitir una escena de acción, aunque también se agradece que en medio de la tollina salten tres edificios por los aires. ¿Por qué no? Y por mucho que le pese a Iñárritu nos esperan unos años buenos de set pieces gracias al auge del cine de Superhéroes (Batman vs Superman, Deadpool o Civil War) y futuras magnánimas secuelas (Star Wars: Episodio VII, Jungla de Cristal VI o Indiana Jones V, a ser posible sin Ovnis). No hay ningún inconveniente que después de disfrutar películas como Moulin Rouge uno pueda concatenar su tarde cine con Depredador. En la acción también hay amor.



5. San Andrés (2015) de Brad Peyton. Si tengo una debilidad o un guilty pleasure son las cintas de catástrofes naturales o apocalípticas. No puedo. Y en esa disciplina Roland Emmerich es dios. La crítica siempre da la espalda a este tipo de productos: que si los mismos clichés, que si se abusa del CGI…  Personalmente, me da lo mismo que terremotos, meteoritos, volcanes, glaciaciones, tornados o tornados con tiburones antropófagos. Quiero destrucción, ver como muere gente y que se salven los buenos y San Andrés no tendría mejor sinopsis. Dwayne Johnson, Carla Gugino y Alexandra Daddario se unen al equipo de fotografía que trabajó en Looper (2012), al diseñador de producción que curró en El día de Mañana (2004), al productor de efectos visuales que estuvo en el Ojo de la tormenta (2014) y por último al supervisor de efectos visuales, Colin Strause, que pululó en la peli 2012 (2009). Debe tener una FP esto de especializarse en cine de catástrofes.

Escena: Inicio del terremoto. Sorprendido me hallo al observar un plano secuencia. Destrucción a tope, CGI por un tubo y… ¡Kylie Minogue¡




4. El Mundo Perdido. Jurassic Park (1997) de Steven Spielberg. A priori, el Mundo Perdido era un suicidio cinematográfico después de la obra de culto Parque Jurásico (1993) pero recaudó un pastizal; de 73 millones de presupuesto consiguió una taquilla de 618 millonejos. Fue tal el éxito de la primera película que obligaron a Michael Crichton a escribir otra novela de dinosaurios para usar como referencia en esta secuela. El Mundo Perdido posee sus altibajos (aquella insoportable niña) pero en conclusión es una buena película de aventuras y actualmente, la valoro con más ímpetu después de ver Jurassic World (2015).

Escena: Caravana en el precipicio. Gran secuencia de aventuras, muy al estilo Spielberg donde la acción se va complicando más y más. Evitar el Making of de esta escena ya que sus protagonistas están a metro y medio del suelo y están protegidos por una colchoneta. Así no perdemos la gracia. Dos Tiranosaurios Rex empujan la caravana de nuestros protagonistas hacia un acantilado y el resto es historia…



3. Aliens: El Regreso (1986) de James Cameron. Otra secuela. Para un servidor la mejor de las cuatro que componen la saga (por ahora). Conserva la misma atmósfera claustrofóbica que la anterior y se le añade el complemento acción dándole un halo mucho más vistoso.

Escena: El juego del cuchillo. Hudson (Bill Paxton) le pide a Bishop (Lance Henriksen) que realice su truco del cuchillo pero lo que Hudson no sabe es que su mano también participa. Menos mal que Bishop está diseñado para no hacer daño al ser humano.


2. Misión Imposible: Protocolo fantasma (2011) de Brad Bird. Curiosa saga de acción que le empecé a coger el gusto a raíz de su infravalorada tercera parte rodada por JJ Abrams. Misión Imposible IV es la mejor en base a críticas de toda la saga antes de estrenarse Misión Imposible: Nación Secreta (2015). Además cuenta con un Tom Cruise pletórico que por mucho “jiji jaja” es el único actor de la vieja escuela que perpetra taquillazos.

Escena: Edificio Burj Khalifa de Dubai. Rodada en formato IMAX. Tom Cruise filmó está escena sin dobles en el edificio más alto del mundo. La realidad es que el amigo Tom estaba colgado por numerosos cables que fueron borrados digitalmente por la famosa Industrial Light and Magic. Brutal.





1. Mad Max: Furia en la carretera (2015) de George Miller. Que un hombre de 70 años filme e innove secuencias de acción superando a una gran horda de directores jóvenes puede que sea preocupante. Aún así creo que en la raza humana. No hay mejor definición de la película como la que espetó su propio director: “Quiero una película con una persecución continua, poco diálogo y que se entienda en Japón sin el uso de subtítulos”. Así es.

Escena: En captura de Furiosa. Podría enlazar las dos horas de película pero no sería legal. La acción se sitúa casi al principio de la persecución para capturar a Furiosa (Charlize Theron). En un instante, uno de los War Boys queda malherido y se transforma en un kamikaze con el deseo de viajar al paraíso sobrenatural de Valhalla. Espectacular toda la escena. Un abrazo.

Nota (23/01/2016): Acabo de ver que el usuario de youtube del que enlazaba este vídeo, ha sido borrado por copyright. Suele pasar. Para no dejar la entrada coja, enlazo la escena de la tormenta de arena también de calidad incalculable.



jueves, 4 de diciembre de 2014

Set pieces de acción Vol. 1 - Mejores escenas o secuencias.


Poseo un pecado confesable que es el denominado género de acción. Su magnetismo me perpetra un poder de atracción fuera de lógica y agradezco públicamente al canal Paramount Channel que dependiendo de su programación nocturna me obligue a cancelar cualquier tarea programada. Este hechizo me suele suceder con films tan laureados como por ejemplo Jungla de Cristal (1988) hasta alcanzar cotas más casposas como me acontece con Delta Force (1986). No tengo ningún criterio, es tollina o coche por los aires y llamar toda mi atención. Me llaman la atención. En casa. El mando desaparece de mis manos… y todo se vuelve rosa.

Sin embargo, no disertaré sobre el género de acción en su esencia sino que dedicaré este tiempo al enlace de escenas o secuencias de acción de cualquier tipo de género cinematográfico. Me explico con un ejemplo extremo, películas como Titanic (1997) que pertenece obviamente al género del romance y/o dramático, contiene escenas de acción en su trama como la espectacular secuencia del hundimiento; pero obviamente el film de James Cameron no formaría catálogo dentro del género de acción.



Con dicha información, doy pistoletazo de salida a una nueva sección de aquellas que después nunca continúo, donde primará más lo visual. Se mostrará una selección de set pieces (en su mayoría de acción) totalmente subjetiva, no nos engañemos, para que podamos disfrutar toda la familia y suegras inclusive.

Y para que nos regocijemos todos juntos, estaría bien concretar qué demonios es una set piece porque no cuesta nada ser pedagógico antes que pedante. Una set piece es una escena o secuencia de escenas donde se transmite al espectador un momento importante del argumento del film, ya sea de corte dramático o cómico. Normalmente este tipo de actos precisan de una planificación previamente trabajada y suelen costar un riñón (un pastizal) si la set piece lleva en su contenido una buena dosis de acción o de aventuras. Estas escenas o secuencias proporcionan una fuerte respuesta emocional al espectador y suelen resaltar puntos fuertes de la trama. Unos ejemplos clarividentes de set pieces podrían ser la persecución de la bola en Indiana Jones en busca del arca perdida (1981) o la escena del avión donde se libera a Bane en el Caballero Oscuro: La leyenda Renace (2012). También, cómo ya hemos señalado, sin que se tenga como requisito indispensable el aspecto económico, podríamos mostrar ejemplos como la clásica escena de la muerte en la ducha de Psicosis (1960) o el tiroteo en la escalera con el carrito del bebé bajando en Los Intocables de Eliot Ness (1987).



En la cúspide de la pirámide de Maslow de la set piece de acción podríamos encontrar a directores como Spielberg, Cameron o McTiernan que definiríamos como los auténticos maestros en esta doctrina. Si uno se fija en la secuencia antes descrita sobre Indiana Jones escapando de ser aplastado por una bola; no hay que ser muy hábil para intuir que Indiana Jones saldrá airoso de tal peligro. Sin embargo, el simple hecho de poder transmitir al espectador que verdaderamente el Sr. Jones puede ser comprimido por aquella esfera de roca, aún siendo conscientes de tal desenlace, es un logro que está al alcance de muy pocos.

Actualmente no vivimos malos tiempos en materia de escenas y secuencias de acción (o de aventuras). Este enunciado es gracias a directores como Snyder (Watchmen, 2009), Peter Jackson (El Hobbit, 2012), Bay (La Isla, 2005), Abrams (Star trek,2009), Tarantino (Kill Bill, 2003), Cuarón (Gravity, 2013), Nolan (Origen, 2010), Blonkamp (Elysium, 2013), Del Toro (Pacific Rim, 2013), Berg (Battleship, 2012), Singer (X-Man, 2014), Ritchie (Sherlock Holmes, 2009) y los doscientos que me dejo.



Otro cantar muy distinto y donde muchos de los citados deberían desaparecer con un uppercut es en el rodaje de escenas de combate o de pelea (la tollina viva). A día de hoy, es un arduo camino para el espectador, el poder visionar en pantalla como un golpe realiza todo su recorrido; o sea desde que se inicia el gesto hasta visionar el impacto del mismo. Un ejemplo empírico de errar en una escena de pelea cuerpo a cuerpo la podemos encontrar en aquella lucha en el interior de un tren entre Batman y Ra’s al Ghul’s en Batman Begins del amigo Nolan. Es curioso mencionar que esta cuestión en la década de los 80 y principio de los 90 ni existía. El espectador de antaño se deleitaba con el “hostión” in situ en todo su recorrido (desde lo alto del cielo hasta la base de la colleja) y actualmente esta cátedra ha sido vilipendiada y modificada por una aceleración de frames a toda castaña y unos cambios de plano en cero coma que producen al espectador esta sensación inequívoca.



No todos los directores son aptos para rodar este tipo de escenas. Por ejemplo uno se pregunta cómo a directores de filmografía más bien poco “blockbusteriana” se les encarga proyectos con escenas de ritmo trepidante como pueden ser los casos del archiconocido Joel Schumacher, ampliamente reconocido por sus versiones “trajepezones” de Batman o un caso más actual como el del cuestionado Marc Webb que venía de dirigir la película (500) días juntos (2009) y nos obsequió con sus “crepusculizados” Amazing Spiderman. Otra cuestión a perseguir serían los fichajes de directores poco "actioners" para proyectos donde la acción es el quid del film; cómo pueden ser Sam Mendes y su aburrida Skyfall (menos el principio) o casos más extremos como el del intocable Paul Greengrass, gran hacedor de historias, pero nefasto en materia de escenas de acción. El autor de este escrito cada vez que visiona algún combate o persecución de las dos películas que dirigió Greengrass de la saga Bourne, sufre de arritmias. Acercaros a Youtube y corroborar mi osadía.


No puedes mirarme a la cara.
La broma aquella de que alguien le deje un trípode para acoplar a la cámara y así ahorrarnos aquel molesto tembleque en las escenas de acción, cobra fuerza con Greengrass. Uno puede llegar a entender que en diversas ocasiones este tipo de escenas se ordenen a un director de segunda unidad o que al acabar quede dicha escena bajo la responsabilidad del montaje (o hasta de la script si me apuras). Sin embargo quién posee la última palabra y donde recae toda la responsabilidad, es en el director (o en el productor en según que casos). Más o menos como hizo Peter Jackson nombrando a Andy Serkis (Gollum) como director de segunda unidad en el Hobbit: La Desolación de Smaug (2013). Serkis nos regaló aquella divertida set piece de los enanos navegando río abajo dentro de unos barriles y contra todo pronóstico, y a sabiendas que Andy Serkis ya es perro viejo en estas lides, a Jackson le salió bien la jugada.

A veces, por otra parte, el arriesgar con lo desconocido también puede funcionar y actualmente disfrutamos de alegres sorpresas como son Matt Reeves con sus entretenidas Monstruoso (2008) o el Amanecer del planeta de los simios (2014); Brad Bird que venía de realizar Ratatouille y nos regaló la genial Misión Imposible: Protocolo Fantasma; James Gunn que pasó de filmar películas de serie Z a darnos la entretenida Guardianes de la Galaxia (2014) o los hermanos Russo, que llegaban de rodar Tú, yo y ahora Dupree (2006) para obsequiarnos con la excelente Capitán América: El soldado de Invierno (2014). También existe otro escondido por ahí llamado Gavin Hood que filmó aquella película que sólo me gusta a mí en todo el estado español que es X-Men orígenes: Lobezno y que para no auto humillarme prefiero recomendar como ejemplo la agradable sorpresa que fue el Juego de Ender (2013).



Como se puede observar, rodar una buena escena o secuencia de acción está al alcance de unos pocos, y debería ser un tema más notorio y más valorado dentro del cine, ya que donde el crítico especializado sólo ve clichés, el espectador estándar (yo) puede llegar a sentir el cine en toda su plenitud en este tipo de set pieces. Sin decir ninguna barbaridad, creaba un Óscar a mejor escena o secuencia y me cargaba una de estas dos categorías; mejor edición de sonido o mejor sonido, dos premios que nunca he sabido la diferencia entre sí y que se entregan por separado. Usaré Wikipedia en breve.

Si nos encontrásemos con algún purista del cine en la sala de este escrito, señalar que en los albores del séptimo arte, por allá en el 1898, se filmó la primera set piece de la historia. Obviamente no son los fotogramas más trascendentales de nuestra avanzada mente tecnológica ya qué dicha escena consistía en la persecución, alrededor de un árbol, entre un cabreado jardinero y un chico que lo había empapado con una manguera. Sin embargo, si uno sustituye al árbol por una jungla, al chico por el Mayor Dutch, a la manguera por "la impaciente" y al jardinero por un depredador tenemos en toda regla una escena de acción de la obra magna de McTiernan (Depredador,1987), por ejemplo.
Como curiosidad endiablada que no podía dejarme por nada de este mundo, es que la escena del jardinero y del chico pertenece al corto (o film en aquellos tiempos) A Practical Joke (1898) de G.A Smith que fue un remake de la obra El Regador Regado (1895) de Louis Lumière. ¿Qué significa esto? Que sí el cine nació a modo de espectáculo en el 1895 con películas como la citada por Lumière, no se tardó más de tres años en rodarse un remake, seguramente el primero de la historia. Con este suceso se demuestra que el remake ya brota desde los orígenes del cine y que no es un tema de comodidad creativa de nuestros tiempos. 



Y después de este repaso, haremos una primera selección de cinco set pieces de películas un poco olvidadas, denostadas o que no han obtenido la notoriedad que se merecían. Son escenas o secuencias relativamente actuales ya que no es plan de adjuntar escenas tipo la carrera de cuadrigas de Ben-Hur (1959). Son grandes obras de entretenimiento y ya sólo queda que subáis el volumen. Ahí van:

1. Operación Swordfish (2001) por Dominic Sena. Buen thriller con toques informáticos donde el espectador (masculino) seguramente centrará sus recuerdos en aquella escena donde surgían los pechos de Halle Berry al descubierto y en la escena que nos concierne. Actualmente, y ya hecha la revisión del film, se confirma su buen ritmo y es poseedora de uno de los inicios más curiosos que se hayan filmado. Todo esto perpetrado por los grandes Travolta, Jackman y Cheadle.
Escena: Esto es lo que pasa cuando hay varios cuerpos de seguridad gestionando un atraco o un secuestro y no se ponen de acuerdo.



2. 300: El origen de un imperio (2014) por Noam Murro. Genial secuela que logró una taquilla de 331 millones en todo el mundo y recibió una crítica mixta (ni “pa” ti ni “pa” mí). Después de la gran 300 (2008) y de aquella magna obra televisiva que fue la serie Spartacus que contenía el mismo formato visual; fui poseedor de un insigne hype (ganillas) sobre esta secuela. Normalmente, se conoce que cuando más anhelo tienes por algún producto audiovisual más monumental es la caída pero le doy gracias a Jerjes que en mi caso, no haya sido así.                                  
Escena: La secuencia se centra en la batalla de Maratón donde Temístocles (Sullivan Stapleton) realiza una brocheta con carne de persa totalmente espectacular. Imaginad el regocijo que recorrió mi ser cuando a los cinco minutos del film me plantan esto. Atención al momento caballo y al instante flecha.


Batalla de Maratón - Themistocles from Soytutioargail on Vimeo.

3. Sucker Punch (2011) por Zack Snyder. Película extraña donde las haya. El personaje de Emily Browning, antes de ser lobotomizado en un sanatorio, imagina su fuga junto con unas compañeras. Para tal épica debe robar cinco objetos, imaginando una realidad alternativa que será el camino para encontrarlos.
Escena: No es un film para tirar cohetes, sin embargo tiene un reparto femenino muy potente y esta genial escena muy al estilo Snyder (slow motion siguiendo cámara rápida). Observamos un plano secuencia que gracias al CGI no es tal pero nos engaña vilmente y sólo por eso ya vale la pena. Brutal la banda sonora y el momento cuando nuestra protagonista cercena a los robots.



4. Equilibrium (2002) por Kurt Wimmer. Excelente film situado en un mundo distópico donde el personaje interpretado por Christian Bale (John Preston) forma parte de un grupo de soldados de élite llamado Tetragrammaton. Este cuerpo de seguridad obedece a un gobierno dictatorial y se encarga de que la población tome una droga llamada “prozium” que les impide sentir emociones. Película maltratada a más no poder, donde sólo han tenido que pasar doce años para que la cinta fuera doblada al castellano y distribuida en este país.
Escena: La película contiene escenas de acción con más ritmo que la que se muestra a continuación pero es una excelente premisa para lo que nos vamos a encontrar en todo el metraje. Destacar la banda sonora final que se escucha cuando nuestro clérigo del Tetragrammaton acaba la faena. 



5. The Matrix Reloaded (2003) de los hermanos Wachowski. La trilogía de Matrix todos sabemos cómo funciona. La primera es una obra maestra que dio un vuelco radical al género de la ciencia ficción. Su secuela, Matrix Reloaded, se quedó en tierra de nadie con unos CGI un poco desmesurados y una escena para olvidar de cómo Sion (la última ciudad humana) se convierte en una especie de Rave sin alcohol de garrafón. Por último Matrix Revolutions que ahí está, quizá salvable aquella escena final a lo Dragon Ball entre Neo y el agente Smith.

Escena: Pero si algo puede hacer que olvidemos aquella secuencia de la discoteca de Sion, es la impresionante set piece filmada en la autopista. Son casi 14 minutos de pura acción y se emplearon 48 días sólo para rodar dicha escena. A parte si algo tenía Matrix, era pasta gansa y no tuvieron ningún problema en construir la autopista sólo para la película. Destacar aquel momento en que Trinity (Carrie Anne Moss, bueno su doble, Debbie Evans) conduce una Ducatti en contra dirección y sin casco.


Un abrazo.