viernes, 7 de febrero de 2014

Un ciudadano ejemplar (2009)

Sinopsis:


Clyde Shelton (Gerard Butler), su mujer y su hija componen una feliz familia que vive en paz y armonía en Filadelfia. De repente una noche, dos ladrones entran en su hogar y asesinan brutalmente a la familia delante de los ojos del padre al que daban por muerto.

Más tarde Clyde Shelton, ya recuperado, confía en que el fiscal Nick Rice (Jamie Foxx) lleve a juicio a los criminales y que reciban su merecida sentencia. Sin embargo Rice es incapaz de usar pruebas concluyentes y presiente que si van a juicio puede que los criminales sean liberados. El fiscal Rice para no ver reducido su flamante porcentaje de condenas, decide no arriesgarse a ir a juicio y pacta con la acusación para que uno de los asesinos testifique contra el otro. Clyde Shelton no puede entender lo sucedido.



Uno de los dos ladrones es condenado a muerte mientras el otro criminal y verdadero responsable de los atroces asesinatos será liberado en breve tras acusar a su compañero. El padre, Clyde Shelton, observa con impotencia como una cadena de errores entre los diferentes estamentos de la justicia han dejado en la calle al asesino de su familia; pero lo que no sabe la propia justicia es que ha traicionado al hombre equivocado.  



Película:

Un ciudadano ejemplar nos insinúa que dependiendo del dinero que se gaste uno en abogados, o de cómo se levante el juez esa mañana, cualquier individuo puede tener la oportunidad de ver a los asesinos de su familia hacerse unos gin tonics en el bar de al lado de su casa. Y esta sensación de impotencia es la misma emoción que sufre nuestro protagonista interpretado magistralmente por Gerard Butler, en esta sátira o crítica sobre un arbitrario y sobrecargado sistema judicial.

Un ciudadano ejemplar es un intenso thriller que en su estreno fue eclipsada por la grandilocuente Avatar; pero gracias al clásico boca a boca, hizo un dineral. El film costó 53 millones de dólares y recaudó casi 127. Por eso sorprende mucho la crítica negativa del mundo blogger cuando sus respectivas valoraciones en las páginas por antonomasia de cine (Imdb y Filmaffinity) supera el 7 de media. Soy consciente que es difícil de creer que una película en Filmaffinity, posterior al año 1979, tenga más de un 5,3 pero sí, es real.



Un ciudadano ejemplar forma parte del género llamado género vigilante donde se catalogan propuestas como Harry el Sucio, El Castigador, el Cuervo, etc y en resumen, son aquellos films; el cual nuestro protagonista se muestra vigilante (ea) por el padecimiento de una acción injusta que desembocará en una sutil venganza. O lo que es lo mismo, el amado “ojo por ojo”. En este film, nuestro protagonista perpetra una trabajada y cruda vendetta al ver como la justicia le da la espalda tras el brutal asesinato de su familia. Y se afirma el concepto de “cruda” ya que podemos observar en la película como el personaje de Gerard Butler apuñala en múltiples ocasiones el cuello de su colega de celda mediante un hueso de ternera, originando una sangría propia de un matadero. Sólo por esta escena el organismo MPAA, encargada de catalogar las pelis por edades, clasificó el film para mayores de 17 años. Más tarde se modificó esta escena para la versión cinematográfica y así no cercenar la asistencia de público con todo lo que conlleva (la pasta). Sin embargo, en el formato doméstico sí que podemos disfrutar de toda la hemoglobina salpicando en nuestro plasma.


Cortar un cuello cansa.

El film cuenta con un guión de Kurt Wimmer que dirigió la fabulosa y defenestrada Equilibrium, y es dirigida por el afroamericano F. Gary Gray que firmó la fantástica El Negociador (la del Eddie Murphy no, la otra). Al director de este film, F. Gary Gray (Italian Job), le atrajo el proyecto porque le parecía impresionante la idea de que un preso desde su celda pudiera transmitir tanto miedo a toda una ciudad. Y quien haya contemplado el film recordará aquella sensacional escena en la que nuestro padre coraje amenaza al fiscal con matarlos a todos si en 18 horas no se encuentra libre de cargos. La sensación que produce aquella secuencia en la que todo el personal de justicia, totalmente aterrado, no puede dejar de observar la manecilla del reloj, es realmente sensacional.
No quiero dejarme el magnífico doblaje que realiza un tal Jordi Boixaderas con el personaje de Gerard Butler; que para mí es uno de los mejores que hay en activo. Para hacernos una idea este Boixaderas es el que dobla a Russell Crowe y a Daniel Craig entre otros. También a Sean Bean pero como siempre se lo cargan había considerado no mencionarlo...



Su final, obstáculo ¿insalvable?

Sin duda su polémico final políticamente correcto resulta el principal escollo de esta obra de arte que es Ciudadano ejemplar. Si algo me ha enseñado la vida es a no juzgar y cargarme cualquier contenido visual sólo por el hecho de poseer un final polémico o paupérrimo.  
Aún así, si el lector lee en algún medio que el final del film no es lo esperado, es muy posible que el emisor del mensaje tenga razón. Gerard Butler explica en una entrevista que la idea del film es como la justicia puede transformar a la víctima en peor ser humano que un asesino despiadado. Sin embargo esta conclusión tan romántica difiere con la opinión del espectador. El final presenta fallos tanto argumentalmente (véase como el personaje de J.Foxx descubre los trabajados métodos de Butler mediante ciencia infusa (o potra) abriendo un maletero que no sabía ni él que estaba ahí) como moralmente. Quizás el término “moralmente” es más subjetivo ya que sin spoilear en demasía, si fuera mi guión en la escena final hubiera volado el conservatorio con infantes incluidos en el pack, pero soy conocedor que esa opción no es viable ni tampoco encajaría en los parámetros del cine de Hollywood.


Uno llega a pensar que el final escrito por el guionista Kurt Wimmer no es el mostrado en el film ya que como siempre sucede, un guión antes de convertirse en película acaba pasando por muchas estilográficas y en este caso, habría sufrido la intervención de una mano con sobredosis de “moralina”.



Es más, se confirma que existía un final totalmente distinto al del film que se centraba en una persecución en coche entre el fiscal Nick (Jamie Foxx), su ayudante Dunnigan (Colm Meaney) y el personaje de Gerard Butler. Dunnigan realiza una llamada para pedir apoyo pero por sorpresa el teléfono dispara una bala que lo mata en el acto perdiendo el control del vehículo. El fiscal (Jamie Foxx) queda malherido en la carretera mientras el personaje de Butler tira millas. 

En conclusión, Un ciudadano ejemplar es un thriller de acción más que aconsejable. Para muchos no sentará cátedra en la historia del cine pero sí que trascenderá en mi lista de culto dando paso a su adquisición en Bluray. Reitero que el espectador verá en Ciudadano ejemplar una de las mejores hora y veinte minutos del cine de acción contemporáneo y percibirá una prohibida empatía con Clyde Shelton, nuestro padre coraje.


Clyde Shelton la liará bien parda
Localización:

Las secuencias de la cárcel se filmaron en la prisión de Holmesburg y en la prisión de Broad Meadows. Sin embargo nos centraremos en la terrible prisión de Holmesburg que tiene más miga y fue construida en 1896, cerrada en 1995 y reabierta en julio del 2012 para paliar el exceso de presos. Esta cárcel se hizo célebre gracias a los experimentos perpetrados por grandes farmacéuticas y empresas de cosmética, que se dedicaban a reclutar internos por un módico precio para ser tratados como cobayas humanas entre los años 1951 y 1974. Por ejemplo, tratamientos para la caspa, cremas faciales, otros experimentos con dioxinas e isótopos radioactivos fueron la tónica entre los más afortunados. Curioso y para partirse es que entre estas empresas participaba una bastante conocida como es Johnsons & Johnsons; que creó aquel champú con el slogan “no llores más”. Aquel champú que te podías echar directamente en el ojo secándote por completo el lagrimal. Jamie Foxx, en los extras, comentaba que notaba espíritus rondando por aquella cárcel mientras grababan.





Justicia:

Quitando el inexplicable tráiler de la decrépita película de Bigas Luna y Elsa Pataky que te tienes que comer cuando adquieres el Bluray; el disco cuenta con unos escuetos pero interesantes extras. En uno de ellos, titulado justicia, explica cómo son tratados judicialmente los hechos ocurridos en la película para que sean lo más verosímiles posible. Aclaro que no soy abogado y que en los detalles me puedo equivocar con suma facilidad.
- En el film uno de los dos ladrones es el artífice de la violación y del asesinato de la familia pero su cómplice también es acusado de los mismos delitos que el otro. ¿Por qué? Porque en mi amada USA, por ejemplo, si dos personas atracan un banco y una de ellas por accidente mata a alguien; los dos serán culpables de asesinato aunque una de ellas simplemente esté esperando en el coche.



- Clyde Shelton pide al fiscal Nick que lleve a los asesinos a juicio porque él puede declarar como testigo ocular pero el fiscal se niega por miedo a perder el juicio. ¿Por qué? Una persona malherida delante de tal brutal asesinato puede delirar y afirmar sucesos que no han ocurrido. El abogado defensor podría atacar a la acusación por aquí y convertir al testigo en poco fiable.
- La jueza en la película no admite las pruebas forenses (ADN, etc) y aplica la norma de exclusión ¿Por qué? Porque se supone que ha habido un abuso de autoridad y se ha realizado la extracción de ADN de los asesinos sin orden del juez. Por poner un ejemplo en la serie CSI antes de meter el bastoncillo de las orejas dentro de la boca del presunto homicida siempre el sospechoso pregunta antes si tienen una orden.

BSO:
El director Gary Gray y el músico Brian Tyler

La magnífica banda sonora está orquestada por Brian Tyler, músico especializado en componer para películas de acción como Los Mercenarios, A Todo Gas o Iron Man 3 y no lo hace nada mal. Melodías con mucha fuerza y con un buen uso del sintetizador muy al estilo Zimmer; y que junto a Michael Giacchino componen esa horda cuarentona de nuevos y grandes compositores que nos ayudarán a que podamos olvidar, en mayor o menor medida, a los viejos “rockeros” como los Williams, Horner, Morricone i Cia.


Curiosidades:

En un principio Gerard Butler interpretaba al abogado fiscal mientras Foxx encarnaría al vengativo Clyde Shelton. Cuando Foxx leyó el guión exclamó que él actuaría mejor de abogado y qué razón tenía.


Butler para poder clavar su interpretación se entrevistó con criminólogos para poder aprender conocimientos de cómo suele razonar un asesino en serie. Por su lado Jamie Foxx se reunió con abogados y fiscales para aprender su rol a la perfección, llamándolos gladiadores de los tribunales. Es más, nada más al principio del film se ve al personaje de Jamie Foxx como se jacta de su porcentaje de condenas, aspecto muy típico en las charlas de los fiscales americanos.

Un ciudadano ejemplar fue nominada a los divertidos Saturn Awards (premios de ciencia ficción, fantasía y terror) en la categoría de mejor película de acción pero se lo llevó Malditos bastardos.


Es la primera película co-producida por la productora del amigo Butler llamada Evil Twins (gemelos malvados) y nació en el 2008 con una multa bajo el brazo ya que nada más aparecer esta productora; le clavaron dos millones de multa porque ya había otra empresa con la misma razón social Evil Twin Prods (gemelo del mal) creada en el 1996. Eso es empezar con buen pie, y más sabiendo que Butler estudió derecho y ejerció brevemente en la abogacía.

El personaje de Butler pide que le traigan a su celda comida del restaurante Del Friscos. Este restaurante Friscos  es una brasería donde el director F. Gary Gray cenaba en muchas ocasiones durante el rodaje.

El asesino que es ejecutado por inyección letal es interpretado por el actor Josh Stewart protagonista de las pelis de terror The Collector y su secuela (2009).


Frank Darabont (La Milla Verde, Cadena Perpetua) fue la principal opción para dirigir este film pero abandonó por diferencias creativas. También la actriz Catherine Zeta-Jones se apuntó al reparto para interpretar a la alcaldesa pero al final su rol lo hizo la nominada al óscar, Viola Davies. Catherine Zeta-Jones tuvo que abandonar el proyecto por problemas de agenda. Supongo que tenía dos proyectos entre manos, era laboralmente bipolar como ella misma.

La persona que aguanta la biblia cuando el personaje de Jamie Foxx jura para ser fiscal es Michael Nutter, el alcalde (real) de Filadelfia. También el director del film F. Gary Gray realiza un cameo en su propia película entregando una bolsa con pruebas al personaje de Jamie Foxx, después de la escena de la ejecución inicial.


Foxx, el alcalde y la actriz Viola Davies.
El personaje de Butler espeta un “al estilo de Von Clausewitz va a ser una puta guerra”. Este Von Clausewitz no fue un jugador de la selección holandesa sino un militar estratega prusiano del 1780, que escribió obras militares que hoy en día aún se utilizan. Entre sus conceptos más cercanos al personaje de Butler destacan párrafos como que La guerra es la continuación de la política por otros medios y como el odio, el cálculo y la inteligencia son tres de los elementos que forman la filosofía de la guerra.



Al final del film se ve como el personaje de Butler trabaja para la empresa de limpieza “Nomos”. Curiosamente la palabra griega Nomos significa ley y en términos sociológicos es sinónimo de orden y obligación para aquellos que caen bajo su jurisdicción. Definición muy coincidente con los actos de nuestro protagonista.

Os dejo una escenota. Un abrazo!




Escena juicio - Un ciudadano ejemplar (2009) por soytutioargail

lunes, 23 de diciembre de 2013

Príncipe de Zamunda (1988)


Sinopsis:

El príncipe Akeem (Eddie Murphy) es el heredero de la corona de Zamunda y con motivo de su vigésimo primer cumpleaños, está obligado a contraer matrimonio con una mujer a la que han preparado desde pequeña para que sea su futura esposa y futura reina de Zamunda.

Pero Akeem quiere una mujer que lo ame de verdad y no desea una esposa que ladre y salte a la pata coja cuando él se lo ordene. Akeem habla con su padre, el rey de Zamunda (James Earl Jones) y con su madre Aoela, reina de Zamunda (Madge Sinclair) para posponer la boda y así poder encontrar a la mujer de su vida. Los padres aceptan, pero le dan un plazo de 40 días.



Akeem y su siervo Semmi (Arsenio Hall) giran un globo terráqueo y deciden viajar a la ciudad de Queens, Nueva York. En la gran urbe ocultaran su verdadera identidad y trabajarán para el dueño (John Amos) del restaurante de comida rápida "Mcdowells", haciéndose pasar por maestros del fast food a nivel fritanga. Al seguir dando palos de ciego en la búsqueda de una dama, los habitantes de Queens indican a nuestros “Zamundeños” que se pasen por una iglesia en la cual se celebrará una gran fiesta. De repente aparece en el escenario la hija de su jefe, Lisa Mcdowell (Shari Headley) y Akeem queda totalmente prendado de ella por su valiente carácter pero él desconoce que ella sale con el clásico adinerado e insoportable Darryl (Eriq La Salle). Sin embargo nuestro príncipe no se dará por vencido y utilizará sus artes amatorias para conquistar a su reina.

Película:



El Príncipe de Zamunda es otro gran clásico ochentero que nunca debería ser olvidado por la psique humana ni siquiera por navidad. Película que bebía de la comedia y del romance sin transmitir un ápice de pastelosidad y dueña de un sentido del humor de lo más simpático. El argumento de Príncipe de Zamunda se podría definir como un cuento de hadas metropolitano o como la versión urbana y moderna del cuento de la Cenicienta.

Vienen a mi mente escenas inolvidables como el gran hit “Chocolate sexy” o la hilarante escena de la discoteca o cualquier secuencia de la barbería… o cuando Eddie Murphy mira a cámara al ver que la mujer que tiene que ser su esposa empieza a saltar a la pata coja y a ladrar. No hay duda que tonterías de este calibre a uno le hacen pasar un buen rato.



El príncipe Akeem (Eddie Murphy) deseaba encontrar a su amada en cualquier lugar del mundo y que mejor sitio donde localizar reinas que en “Queens” (ja). No deja de ser curioso que la actriz que interpretaba a la enamorada del príncipe Akeem, Shari Headley, en la vida real es también oriunda de Queens (NY).

Siguiendo con el tema del reparto, el padre del Príncipe Akeem fue interpretado por el genial James Earl Jones, sin embargo el director John Landis  quería que actuara en ese papel el ganador de dos Oscars, Sidney Poitier pero su representante pedía demasiada pasta. Al estrenarse la película, Poitier se puso en contacto con el director Landis y le dijo que si hubiera hablado con él directamente habría participado en el film sin pensárselo. También antes de escoger a la desconocida y guapa, Shari Headley, parte del equipo técnico deseaba que interpretara ese papel Vanessa Williams a la que conocemos (o conozco) de Eraser (1996).


He aquí los descartes
Uno se pregunta qué similitud puede haber entre el Príncipe de Zamunda y Mi amigo Mac que son como el huevo y la castaña. Está claro ¡El amor por Mcdonalds¡. Curiosamente el actor John Amos que interpreta al dueño del restaurante de comida rápida Mcdowells trabajó en su juventud en un Mcdonalds. Y aparte del enorme parecido entre los dos nombres de la franquicia, hay varias secuencias de aquellas vergonzosas (y a las que uno se acostumbra) en la que se cita textualmente el restaurante Mcdonalds. En una de ellas sin venir a cuento hay una mujer que en medio de un banquete espeta que le gustan más las patatas de McDonalds que las del restaurante Mcdowells. Aún así con toda esta propaganda tuvieron que pedir un permiso a la multinacional por usar el término Mcdowells ya que tienen la patente de todas las razones sociales que incluyan las siglas Mc. Espero que a Mc Hammer no le pusieran un pleito (matarme). Mcdonalds aceptó pero se cuenta que había un restaurante McDonalds por la zona que no fue informado de esta autorización y dicho local contrató a un fotógrafo para poder conseguir pruebas de la existencia del “pseudo” restaurante Mcdowells y así presentar la denuncia pertinente. Este suceso anecdótico se plasmó en la película en una escena.



John Landis VS Eddie Murphy

Eddie Murphy estaba en la cima tras iniciar la genial saga Superdetective en Hollywood y se embolsó por participar en el Príncipe de Zamunda todo un pastizal, 8 millonejos. John Landis declaró en una entrevista que Murphy ya no era el “pipiolo” con el que trabajó en la entretenida “Entre Pillos anda el juego” y afirmaba que el rodaje con Murphy fue insoportable, ya que este poseía un ego muy subidito y literalmente Landis llegó a decir que Eddie Murphy era un cerdo arrogante.



Por otro lado en una entrevista en el Playboy, Murphy comentó que Landis nunca le perdonó que no le defendiera cuando el director casi es condenado a pena de cárcel por el homicidio imprudente de dos niños y del actor Vic Morrow en el film En los límites de la realidad (1983). Murphy comentaba que no podía apoyar a Landis de ningún modo ya que no veía correcto que tuviera a dos niños trabajando a las doce de la noche y en esas condiciones. Si ocurría cualquier accidente en esa situación; el único responsable es la persona que grita ¡acción¡.
Cuenta Murphy que en el set de rodaje se insultaron a grito pelado y que un día el actor quería ir a cenar con todo el reparto pero el director Landis agarró del brazo a la actriz protagonista Shari Headley y le aconsejó que no se acercara a Eddie porque él solo quería su vagina. Increible-ble.



Años más tarde Eddie Murphy pidió volver a trabajar con Landis en la reivindicable Superdetective en Hollywood III dando un halo de paz al asunto. La verdad que con la inquina que hubo entre director y actor es difícil creer que se gestara una de las comedias más emblemáticas de los 80.

Filmografía:



Película dirigida por el entretenido realizador John Landis que dirigió las dos versiones de Blue Brothers, Entre Pillos anda el Juego (1983) y el célebre videoclip de Michael Jackson, “Thriller”.
Como “prota” el inconfundible Eddie Murphy que empezó su carrera en el mítico programa “yanqui” Saturday Night Live. ¿Alguien recuerda la intentona que hubo en Spain? Eso sí que fue para partirse. Murphy saltó a la gran pantalla en la genial Límite: 48 horas (1982) y encarriló éxitos como la trilogía Superdetective en Hollywood y el Chico de Oro (1986) de la que soy muy fan, hasta que desgraciadamente a partir del 1995 su filmografía se hizo insufrible. Como curiosidad por problemas de agenda no pudo ser el cuarto cazafantasmas pero para más Inri quién ponía la voz a este cazafantasmas en la serie de dibujos animados era su amigo y compañero de reparto en este film, Arsenio Hall.


Y por aquí empezamos. Como amigo inseparable del príncipe Akeem aparece el actor Arsenio Hall, recordado por aquella serie policíaca que aparecía un chino obeso, llamada Ley Marcial. Completando el personal tenemos a James Earl Jones que es visto en Campeón de Campeones (1989), a John Amos recordado por su rol de militar corrupto en la Jungla de Cristal II (1990) y a Eriq La Salle que es visto en la serie Urgencias que tan popular hizo al amigo George Clooney. Por último aparece de soslayo el actor Frankie Faison como dueño del hostal donde reside el príncipe Akeem y que aparece en toda la saga de Hannibal Lecter como bedel.

En el sector femenino, tenemos a Shari Headley como la enamorada del príncipe que empezó su trayectoria en el Show de Bill Cosby y a Madge Sinclair que tristemente falleció en el 1995 a causa de la leucemia y que puso voz a la madre de Simba en el Rey León (1994).


Shari Headley
Vestuario y maquillaje:


Deborah Nadoolman y Rick Baker
Príncipe de Zamunda fue la primera película en la que Eddie Murphy interpretó a varios personajes; que como todos sabéis es un recurso que ha utilizado con éxito en futuras proyecciones como Norbit y el Profesor Chiflado. Es sarcasmo puro. Aún así gracias a la dirección de Landis y al maquillador Rick Baker, este aspecto en esta película está realmente bien aprovechado.


Murphy y Hall en sus diferentes papeles.
El príncipe de Zamunda fue nominada a los oscars por mejor vestuario (Deborah Nadoolman) y por mejor maquillaje (Rick Baker). Este Rick Baker tiene siete oscars en sus estanterías es más, inauguró y encima ganó esta categoría por primera vez en la historia de los oscars gracias a su destreza en la película Un hombre lobo americano en Londres (1982).
Donde Rick Baker tuvo que emplearse a fondo en este film fue creando al cliente judío de la barbería que dejó a Eddie Murphy tan impactado que se levantó con el maquillaje puesto y se fue por toda la Paramount a tirar los tejos al sector femenino. Todas creyeron que era un viejo verde y que no se trataba de Murphy. La caracterización de este personaje está inspirada en el suegro del maquillador y aprovechando la similitud, su suegro realiza dos cameos en el film sustituyendo a Murphy cuando este interpreta a otro personaje en pantalla.


Ahí detrás está el suegro del maquillador Rick Baker.
El vestuario del film lo diseñó la mujer de Landis, Deborah Nadoolman, que entre sus logros están la chaqueta roja de Michael Jackson en “Thriller” y el sombrero y la chaqueta de Indiana Jones. Confesó que las prendas con animales que visten los reyes de Zamunda pertenecen a animales reales disecados pero ya estaban muertos y disecados, es decir no se asesinaron a la carta expresamente para que los actores lucieran esos ropajes. También reveló que al final del film, en la boda, se vio obligada a realizar un traje de novia de color rosa porque Eddie Murphy posee un color de piel muy especial y si hubiera ido de blanco, hubieran parecido un postre de menú. Esto aparece literal en los extras del DVD, no racist.



Historia original y consecuente “pollo” con la Paramount:

Siempre me ha causado regocijo cuando se querellan por plagio sobre una historia o un guión original cuando éste lo podría haber escrito un insecto cachipolla. Supongo que no es lo mismo el guión de Memento que del Príncipe de Zamunda. En fin…
Por un lado, la historia original surge de la imaginación del mismo Eddie Murphy que escribe un relato que trata sobre una mujer que se enamora de un hombre sin saber que esta persona es en realidad una importante celebridad. Esta idea venía del mismo Eddie ya que por aquellos años estaba en la cima y se supone que se lo copulaban sólo por su parné y no por su corazón. Y eso a él le dolía (Ja). Afirma que estando de gira escribió 25 páginas de esta historia en la parte trasera de un autobús y que su título original era “The Quest”, sí amigos, como la de Van Damme.

Sin embargo, al estrenarse el film, todo un premio Pulitzer, el señor Art Buchwald, que escribía una columna en el periódico Washington Post, denunció a la Paramount señalando que la historia del Príncipe de Zamunda estaba basada en un guión suyo llamado Rey por un día y que entregó en mano a la major.



En el juicio se demostró que al estar el guión extraviado por los parajes de la Paramount, Landis y Eddie (u otros) podían haber accedido al libreto de Buchwald, con claras evidencias de que el argumento de la película y del libreto de Buchwald eran muy similares. Buchwald ganó el pleito pero la Paramount afirmó que no debía de abonar ninguna cantidad a Buchwald porque la película no había obtenido beneficio neto ya que aparte de los gastos de producción, había más pagos en concepto de publicidad, etc. Esto no se lo creyó ni el papa. Según la Paramount con un presupuesto estipulado de 39 millones y recaudando más de 288 millones en taquilla no se pudieron conseguir beneficios.

La cagada de la Paramount fue inmensa (hasta hay un libro sobre este caso) ya que destapó una posible práctica en todas las majors sobre inflar sus presupuestos de producción para pagar menos “dinerillos” en concepto de derechos de autor. Lógicamente Buchwald ganó y la Paramount le pagó hasta el último centavo y así evitó no recibir un aluvión de guionistas y demás profesionales que quisieran analizar los presupuestos de anteriores películas para cobrar “retroactivamente”. Después de ese día las grandes compañías se miran los guiones con lupa y muchos de los libretos no solicitados acaban otra vez en manos de sus autores sin ser abiertos. Canguelo.



Lo curioso de todo el lío, es que el mérito del éxito del film no se debe a la historia de Murphy o de Buchwald sino a los guionistas David Sheffield y Barry W. Blaustein que fueron los culpables de todos los grandes gags que se muestran en el film. Estos escritores dominaban el arte de la comedia ya que trabajaron muchos años para el Saturday Night Live y coincidieron con Eddie Murphy cuando éste se hacía un nombre en la stand-up americana. (Stand-up=Monólogos en vivo)

BSO:



La banda sonora está realizada por el guitarrista Nile Rodgers que es famosete por formar parte del grupo Chic y cantar la canción Le Freak (1978). Sí, aquel tema que empezaba con un célebre ¡Freak Out¡ y que era idóneo para realizar tus mejores coreografías en la disco antes de que te echaran por ruin. Además Rodgers produjo el primer disco de Madonna y el Let’s Dance de David Bowie entre otros. Toda una eminencia. Landis le contrató porque dominaba el campo de la música clásica y este detalle le hacía mejor compositor que otros artistas de color (según el director).


La eléctrica coreografía del baile nupcial fue orquestada por Paula Abdul, célebre cantante de los 80 y 90 y que el público conocerá por su hit Opposites Attract donde aparecía bailando con un gato de dibujos animados.
Eddie Murphy y Arsenio Hall querían cantar la canción final pero no les dejaron. Por eso para sacarse esa espinita Eddie Murphy nos deleita en la película con una versión libre de la canción “To Be Loved” de Jackie Wilson recibiendo los insultos e improperios del vecindario en la escena.



Curiosidades:

Siento afirmar que el reino de Zamunda no existe y que en los créditos finales se jactan de ello, agradeciendo los permisos de rodaje que les proporcionaron la archifamosa “The Zamundan Film Comission”.

El actor Eriq La Salle que interpreta al novio de Lisa Mcdowell, lleva peluca en el film. Imposible que un humano lleve tal permanente.



En principio el origen del país se debe a una broma pactada del equipo técnico y el director Landis, para hacerlo más africano, le incluyó la N, quedando en Zamunda. Aunque otras teorías dicen que Zamunda proviene de un chiste de Richard Pryor o de un homenaje a un escritor llamado Bob Zmuda.

El hecho de que se encuentren animales en libertad por el palacio de Zamunda se inspira en el último emperador de Etiopía, Haile Selassie, que decían que conocía el lenguaje de los animales y por tal motivo tenía leones y otras bestias sueltas por sus aposentos.



El restaurante Mcdowells en realidad era un restaurante de comida italiana llamado Wendy’s pero este año 2013 ha sido (o será) demolido entristeciendo a gran parte del reparto que veía el local como emblema nostálgico de sus carreras.

Si hubiera un país parecido a Zamunda, este sería el reino de Suazilandia ubicado al sur de África y no es ni de lejos tan romántico como lo era Zamunda en el film. El 70 % de la población vive con menos de un euro mientras que el último monarca absolutista de África, Mswati III, se compró 32 BMW con el dinero de la ayuda internacional. Posee 14 esposas y cada año hace una selección de otra mujer mediante un baile.



Cuando nuestros protagonistas llegan al aeropuerto, por el megáfono se escucha un aviso conforme el señor Frank Oznowicz se ha de dirigir al teléfono blanco. Este Frank Oznowicz es el nombre completo del director del remake de la tienda de los Horrores y del doblaje de la VO de Yoda, Frank Oz.

Samuel L. Jackson aparece unos breves instantes atracando el restaurante de comida rápida y un joven Cuba Gooding Jr se deja ver por primera vez en el cine interpretando al cliente de la barbería. En realidad decía una frase pero se la cercenaron en el montaje final.



En una escena el personaje de Akeem, Eddie Murphy, deja una bolsa con dinero a dos mendigos. Estos vagabundos son los actores Don Ameche (Cocoon) y Ralph Bellamy que justamente quedaban arruinados en la anterior película de John Landis “Entre Pillos anda el Juego” y que también participaba Eddie Murphy. Tristemente los dos actores ya han fallecido.



En los créditos finales, aparece un personaje llamado “Extremely ugly girl” interpretado por Arsenio Hall aunque conozco gente que con tres JB’s en el cuerpo le daban un pase. También aparece realizando un cameo no acreditado el director Tobe Hooper (Poltergeist) y me permitiréis destacar tres cameos más bastante “friks”. El primero es interpretado por actor el Ruben Santiago-Hudson en el papel de vendedor ambulante y que es visto como jefe de comisaría en la serie Castle y no es Martin Lawrence como afirma la Wiki.es. El siguiente es Vondie Curtis-Hall que interpreta a un “zamundeño” que reconoce al príncipe Akeem en un campo de béisbol y es visto, más bien atollinado, en Jungla de Cristal II. Y el último es el hombre fitness Jake Steinfeld que actúa en el papel de conductor de taxi. En realidad dudo que la mayoría de lectores les suene este personaje pero yo me lo he tragado en muchas ocasiones por la TV, y siempre en estado de ebriedad y de madrugada, intentándome vender sus productos por la teletienda hará años A.



El actor Paul Bates, que hace de siervo regordete de Akeem, en el momento de la boda arranca con una canción totalmente improvisada que quedó tan bien que la dejaron como está.



Después del éxito de la película se intentó emitir una serie donde sólo repetía el actor Paul Bates pero no dispongo de más información y creo que se quedó la cosa en el episodio piloto. También se comentó de rodar una secuela protagonizada por Martin Lawrence llamada “Back to America” con la historia a la inversa. Lawrence vive en USA y se entera de que es miembro de la realeza de un país africano pero creo que el proyecto no llegó tampoco a buen puerto.



Cuentan en los extras del DVD que Murphy y Arsenio Hall salieron de fiesta dos horas y a la vuelta se trajeron al set de rodaje a toda la gente que habían conocido. No pasó nada destacable.

Siguiendo el cachondeo, en los créditos finales aparece “Face on cutting room floor” Jim Abrahams. Jim Abrahams es uno de los tres directores de Aterriza como puedas y Agárralo como Puedas y se supone que tendría una especie de cameo en el film pero que en la sala de montaje (cutting room floor) la eliminaron.

El actor James Earl Jones y la actriz Madge Sinclair que interpretan a los padres de Eddie Murphy siendo los reyes de Zamunda, también fueron los reyes de la selva poniendo la voz a Mufasa y a Sarabi respectivamente en la película de Walt Disney, el Rey León.


Nos vemos en el 2014!!