viernes, 2 de mayo de 2014

Apocalypto (2006)



Sinopsis:

En pleno período Maya, el guerrero Garra de Jaguar (hijo de cielo de sílex) observa con impotencia como su poblado es masacrado por unos despiadados hombres. Garra de Jaguar lucha ferozmente pero es apresado junto a los supervivientes de la matanza y son dirigidos "amablemente" a la ciudad.



Al llegar a la urbe, Garra de Jaguar y el resto de prisioneros están destinados a ser sacrificados en un altar para contentar al dios Kukulkán, pero cuando toca el turno de nuestro protagonista sucede algo inesperado.

Película (se espoilea a lo bestia):

Apocalypto es una imponente película de acción y de aventuras dirigida por el semidiós Mel Gibson. La trama transcurre en el estado Mejicano de Yucatán donde se nos muestra una versión libérrima (o no) del principio del fin de la civilización Maya.



Si algo tiene Mel Gibson con todo lo que toca, es que concibe obras de arte a la par que origina polémica y cabreos al mismo nivel. A diferencia de las películas superficiales que nos inundan, Gibson posee la virtud de tocar la patata con cada una de sus obras colisionando con cualquier punto medio que halla en la crítica. No hay un más o menos ni medias tintas sino la siguiente disyuntiva científica: o sales asqueado o aplaudes hasta con las orejas. Un ejemplo claro sería la Pasión de Cristo, que tanto su temática como el personaje me la traen bastante al pairo, pero se ha de admitir que el film es de una factura impecable y que hace sentir al espectador los mismos latigazos que se llevó el bueno de Jim Caviezel.



Ya es tarde para proclamar que Apocalypto contiene un elevado contenido violento muy necesario para que ésta gane potencia. Y es que el film se inicia con una ingesta de testículos de tapir para rápidamente seguir con la cruel conquista del pueblo por parte de la élite Maya. Mel comentaba que le costó rodar esa escena por su barbarie y que cortó metraje sobre una escena de un bebé porque sorprendentemente pensó que no tocaba.



Un elemento muy importante del film es el poder de la imagen; o sea que sin usar diálogos la escena ofrezca mucha información. Sin duda un aspecto necesario ya que la película está en idioma Maya yucateco; pero es que Gibson sabe rodar. Las escenas de acción son excelentes y emplea unos planos subjetivos que parece que a uno le estén abriendo en canal para arrancarle el corazón. Pero la que se lleva la palma es la escena de la cascada. Aquí el amigo Mel con una cámara Spidercam, grúas y unos hilillos de pescar bien puestos la escena le queda así. Mola.



Mel explica que en varias escenas de la persecución final de Garra de Jaguar (o jarra de agua en su confusión) donde se lanzaban flechas, lanzas y otras armas arrojadizas, están filmadas a la inversa para conseguir el efecto deseado. Estilo final de Carrie (1976) por poner un ejemplo un poco de aquella manera.
También valoraba el co-guionista de Apocalypto, Farhad Safinia, el trabajo de maquillaje y de caracterización de más de 700 extras. Se ve que empleaban colores de vegetales y animales que los Mayas pudieron utilizar en sus tiempos, como un tono verde hecho con vejigas de animales o rojos cochinilla. También se adornó al reparto con material similar al Jade ya que según cuentan, los mayas utilizaban mucho esta piedra para diferenciarse entre castas.



Sin duda otro elemento esencial del film es el no abuso de las imágenes generadas por ordenador, que las hay. Por ejemplo las ciudades y las minas de cal están construidas a pulso, la escena de la caída del árbol es real y nuestro protagonista realmente corre delante de un jaguar pero aseguran que era imposible que fuera alcanzado por el animal. A parte en la escena de la cascada, un especialista se lanzó al vacío a más de 53 metros pero obviamente la secuencia está retocada digitalmente ya que este stunt no se precipitó por la catarata.

Escenas como la que engloba la persecución de Garra de Jaguar y su manejo de la naturaleza para eliminar a sus oponentes (colmena, jaguar…), el mítico parto, el “hostión” de uno de los esbirros en la cascada, los crueles juegos, la niña de la profecía y su final polémico, hacen que Apocalypto sea una de las mejores películas de acción que se hayan filmado.

Aconsejo profundamente, quién lo posea, ver el contenido extra del DVD. Ver a Mel Gibson comentándole a un actor como tiene que mirar un corazón arrancado aún latiendo o verlo saltar como un desquiciado por el poblado para que todos los figurantes bailen en la escena, son momentos muy Mel, muy impagables.


Polémica (para variar), errores y los sacrificios mayas:

La desaparición de la cultura maya en menos de 100 años sigue siendo un misterio. Prevalecen teorías en que los mayas no necesitaron ayuda del exterior (o de los españoles) para extinguirse como civilización ya que como cita el inicio del film “una gran civilización no es conquistada desde fuera hasta que se ha destruido a sí misma desde dentro”. Esta frase fue escrita por un historiador llamado Will Durant y se refería al imperio romano pero puede ser tratada de la misma manera tanto para los Mayas como para un equipo de críquet. 


La teoría de más peso de su declive sería ocasionada por una serie de sequías que podrían haber durado décadas (1020-1100) antes de que llegaran los españoles. Por tal motivo, según fechas, puede haber un anacronismo en la peli bastante gordo ya que en la escena final cuando llegan nuestros patrios por aquella zona (cuarto viaje de Colón, 1502) el colapso maya estaba en auge y en realidad ya no quedaba ni el tato.

Es cierto que el film cuenta con numerosos detalles estéticos incorrectos y anacronismos a tutiplén pero no dejan de ser bastante cogidos con pinzas. Por ejemplo que un personaje come mango y esta fruta aún no existía en la región o que después de un eclipse no puede haber luna llena, etc; pero donde me centraré con más ahínco es en el tema de los sacrificios, motivo de inquina por parte de los lugareños y gente del saber versus Mel Gibson.


Es como la fiesta del lanzamiento del queso, igual.
Muchos desean un versión romántica de esta civilización y dudan de la práctica de sacrificios humanos realizados por los Mayas ya que eran una civilización muy desarrollada y en estos temas de trifulca siempre se pasa la pelota a los vecinos, los aztecas, que se ve que eran más brutotes. Otra cosa es que Gibson y su colaborador se partan de risa en los extras cuando describen que han manipulado unas pinturas de un yacimiento llamado San Bartolo para mostrarnos lo que sucedía en el film.


Tal y como demuestra la película, la civilización maya se repartía en diversas ciudades-estado independientes con una relación gubernamental sacerdote- campesino (plebe) que favorecía a que se dieran de palos entre ellos sin ton ni son. A parte muchas veces los sacerdotes que eran los líderes de aquellas comunidades se aprovechaban de sus conocimientos astronómicos para mantener a raya a la población. Véase escena del eclipse.

A raíz de la cinta aparecieron expertos Mayas a mansalva criticando su rigor histórico como si hubieran estado codo con codo con la civilización Maya jugando al Uno. Cierto es que detrás de todo hay una Gibsonitis y un interés de malmeter detrás de cada cosa que toca bastante significativa sobretodo cruzando el charco, tanto por arriba como por abajo. Y es que líderes Guatemaltecos dijeron que la película era racista, que promovía estereotipos y que pintaba a los Mayas como un pueblo de aspecto siniestro dedicado exclusivamente al sacrificio humano. Se llegó a pedir la retirada del film en Méjico y Guatemala y algún intelectual de la zona llegó a decir que Gibson debería pedir disculpas pero que los estadounidenses no piden perdón. La original historia de los imperialistas yanquis.



Mel Gibson fue asesorado en todo momento por Richard Hansen un arqueólogo y mayista con 30 años dedicados a la cultura Maya en Guatemala. No era un quiosquero de la rambla. También inspiró su historia en lo que se le llama la biblia maya (Popol Vuh) y estudió un libro escrito en el 1566 por el inquisidor Diego Landa que vivió todo el meollo de la conquista de aquella zona. La verdad que si uno se lee el libro ve porque Gibson prefiere basar su película en ese libro y no en un documental de la 2. Parece que lo haya escrito él. En la obra del sacerdote se leen joyas como que los Mayas sacaban los intestinos por el ombligo de aquellos que cometían adulterio o como los colonos españoles ahorcaban a los Mayas por desobediencia y a su misma vez hacían lo mismo con sus hijos pero atados a los pies de sus padres formando una especie de horrible pirámide.



Según reflejan imágenes del arte maya en la mayoría de los casos los Mayas sacrificaban a niños. Otras lindezas era sacar las entrañas y/o el corazón del reo con una lanza mientras en los alrededores la plebe enloquecía (como muestra el film) o simplemente arrojaban al pobre desgraciado a un cenote (socavones profundos de agua) para que se ahogara. No dudo de la riqueza cultural, matemática, astronómica e intelectual dejada por la civilización Maya pero me cuesta creer que fueran unos amables campesinos que cantaban el kumbayá alrededor de una fogata como defienden aquellas personas que critican la violencia del film.

Una de las escenas más impresionantes es aquella en la que hacen una especie de competición dejando que sus prisioneros corran por una especie de campo mientras el resto le lanza todo tipo de arma arrojadiza. Esta escena bebe de qué a los Mayas les encantaba el fútbol y lo practicaban en una especie de terrenos acotados. Obviamente cada partido acababa en sacrificio.



Otro error en el film es que los mismos mayas se autosacrificaban sin necesidad de ir a capturar prisioneros a pueblos adyacentes. Puede que sea cierto pero se cita en los documentos del misionero Diego Landa que unos 20 pobres españoles en el 1511 accidentalmente llegaron a la costa del Yucatán al naufragar su barco. Cuando los pillaron los Mayas fueron sacrificados y zampados como tocinos; y sólo quedaron dos tripulantes vivos que pudieron escapar. También este fray escribió que pilló in fraganti un sacrificio humano en el mismo Chichen Itza, escena que también intenta emular la película...


Templo de Kukulcán (Chichen Itza)
Lo que realmente irrita a los detractores de Apocalypto es que la película la haya realizado un yanqui y que ese yanqui encima sea Mel Gibson, hombre no muy predispuesto a suscribirse a SOS Racismo. En la película, la civilización maya es un pretexto para contar una historia, una aventura cojonuda y quién quiera ver aborígenes recogiendo mazorcas de maíz o haciendo calendarios a diestro y siniestro, están a su alcance unos excelentes reportajes del National Geographic.
Como decía otra crítica muy acertada de otro blog, reclamar a Mel que en su film de acción haya excluido las proezas matemáticas de los Mayas es como exigir a las películas chinas de artes marciales que los guerreros nos muestren como inventan el papel.

Reparto:



La película cuenta con un elenco desconocido cogido de diversas tribus y en su mayoría sin experiencia (bailarines, alfareros...). Se dispuso de más de 700 extras de diversas etnias de Méjico dándole una esencia más realista si cabe. Y sorprendentemente no se necesitó de los servicios de Wes Studi, actor afincado en este tipo de proyectos.

Como prueba de este casting aleatorio, el actor que interpreta al hijo del gran jefe Maya consiguió el papel ganándole una carrera a Gibson. Este actor es el bailarín Ricardo Díaz Mendoza. Y la niña enferma que relata la profecía dando un halo terrorífico a la escena (al menos a un servidor) provenía de un pueblo muy primitivo. Cuentan que se quedó alucinada, ya que no había visto en su vida un coche, unas cámaras y menos una película.




Otro ejemplo notable es el actor que interpreta a uno de los perseguidores del protagonista que en su vida cotidiana es profesor de guardería (Richard Can). Viendo su rostro de cariño seguro que dejaríais a vuestros hijos con él.



Pero sin duda el peso del film lo llevan cuatro actores: el prota, Rudy Youngblood, que en realidad se llama Rudy Nathaniel Jamal González, danzante pow-pow y que ni sabía que estaba haciendo el casting para el papel protagonista; su esposa en el film, la guapa Dalia Hernández, bailarina de profesión; Raoul Trujillo, líder maya del grupo invasor, actor de profesión y que en su caracterización da autentico pavor. Y por último, el cual soy muy fan, uno de los villanos más emblemáticos que he podido visionar tanto por lo bien interpretado como por lo bien que hace de cabrón. Es más, en la carátula de la película aparece él. Se llama Gerardo Taracena y es actor y bailarín. 



La película está dedicada a Abel Woolrich que es el actor que interpreta al abuelo enfermo que tiene la enfermedad de la risa y que murió antes de ser la película estrenada.



Curiosidades

Hay una especie de leyenda urbana y mucho material por la web que afirma que a la hora y media de película aparece un fotograma de Wally cuando nuestro Garra de Jaguar cae por una especie de sendero repleto de cadáveres.



También en el tráiler “teaser”, que es una especie de tráiler “muestra” donde solo sirve para crear expectación y no hay obligación de mostrar argumento ni reparto, se puede observar en el 1:45 un frame donde aparece Mel Gibson con barba de chivo y pinta de tractorista.



Se nombra a Kukulkán en el sacrificio que fue el dios de las tempestades y fue la deidad a la que dedicaban todos los sacrificios con el objetivo de paliar la sequía. También se cita a Ek Chuah que era una deidad Maya del cacao, de la guerra y benefactor de los mercaderes.

Como se ve en la película, los mayas pintaban de azul aquellos que iban a ser sacrificados. La pintura estaba hecha con los minerales indigo y Paligorskita y duraba una barbaridad.

La gran escena de cuando la madre utiliza como puntos de sutura cabezas de hormiga, según afirman, se sigue utilizando este remedio en varios lugares de América. Esta escena no estaba en el guión inicial.



Por si no quedaba claro, la barriga de la mujer embarazada es una excelente prótesis.

La charla grupal que recita el abuelo manco a su tribu corresponde a la leyenda del mito de la tristeza del Maya que trata de un hombre triste que recibe el favor de unos animales.

El diseñador de producción (Tom Sanders) y el encargado de armas del film, Simon Atherton, interpretan al conquistador y al franciscano que se ven al final del film cuando llegan los españoles.



También hubo momentos para la gratitud, y la población indígena y las autoridades agradecieron a Mel Gibson que utilizara actores y figurantes autóctonos ya que esa zona está muy castigada por la pobreza. También donó dinero para construir casas en aquella zona.

En el rodaje, una serpiente coralillo, venenosa a rabiar, se enrolló en el tobillo de un niño de 4 años pero al final todo quedó en un susto.

Se cuenta que por la cascada de la película cayó una vaca y sobrevivió. En cambio personas que se precipitaron por el mismo lugar las encontraron hechas papilla dos semanas más tarde.



Fue nominada a los óscars en el 2006 a mejor sonido, mejor maquillaje y a mejor efectos sonoros.

A uno de los críticos de El País le gustó. Esto sí que es una curiosidad, pero de las gordas.



jueves, 3 de abril de 2014

El sabor de la sandía (2005)


Sinopsis:

La ciudad vive una terrible sequía donde el agua es un bien "en extinción" y sólo permanece al alcance de los más adinerados. El gobierno estimula e incentiva que se consuma sandía como sucedáneo, promulgando a diestro y siniestro sus diversos beneficios por televisión. Aun así la población se las ingenia para conseguir agua de la forma más extraña, como el personaje femenino Shiang-chyi que sustrae agua de los aseos públicos o como Hsiao-kang, nuestro actor dedicado al porno, que aprovecha el agua estancada de los depósitos de los edificios para darse un baño. Un día nuestros protagonistas rompen con su eterna soledad y sus caminos se encuentran brotando un amor especial entre ellos; pero aún no se atreven a materializar tal sentimiento. 



Reflexión “gafapastil”:

Este film será mi primer (y espero último) experimento “hipsteriano” a “bloguear”. Mi instinto más primitivo se vio atraído por esta cinta gracias a su título, su carátula y su sinopsis pero el resultado de esta experiencia ha sido realmente estremecedor. Una definición no muy alejada de la realidad sería que el Sabor de la Sandía es una handjob mental asiática venerada y asqueada a partes iguales.
El año pasado ya sufrí en mis carnes otro visionado “indie” con la película Gummo (1997) de Harmony Korine, el director de Spring Breakers, que me ayudó personalmente a afrontar este tipo de cintas y darme la suficiente paciencia para poder contemplar sin pestañear escenas como que una chica se depile el entrecejo durante 10 minutos de reloj (escena de Gummo). Sin duda, lo raro atrae y la paja mental fílmica posee una legión de adeptos y seguidores que el hombre o mujer de a pie no puede llegar a comprender. Un gran defensor de este film en Filmaffinity citaba que el resto de espectadores que la critican (negativamente) no están preparados para las nuevas estructuras cinematográficas y las grandes obras son sólo para unos pocos.
En pocas palabras, el espectador estándar no sabe y ha de morir.


Será que uno está demasiado “americanizado” o que vivo aferrado al típico guión con estructura clásica: Planteamiento, nudo y desenlace (sin desordenar). Otra experiencia divertida fue cuando me aconsejaron Mulholland Drive del colega Lynch ya que me afirmaban que no me iba a dejar indiferente. Acertaron. Me pregunté a mi mismo en forma de bocadillo pensante que era aquella mierda que todo el mundo veneraba y nunca pude vociferar ese análisis porque sabías que te iban a despellejar vivo a lo Martyrs. Analizando ese film en concreto uno se da cuenta que no deja de tener un guión clásico representado desordenadamente pero eso tampoco quita que la cinta sea más rara que un restaurante chino con terraza. Uno reflexiona e intenta entender las nuevas tendencias pero en mi pensamiento sólo se origina un axioma, una verdad irrefutable y es que yo soy más de la Cannon.



La peli:


El sabor de la sandía es una horrible comedia erótica considerada por muchos individuos con pantalón de pana, como una gran película de culto. Esta oda taiwanesa al surrealismo más voraz podría haberse titulado el sabor de la sandez pero no deja de ser una cinta original y hará las delicias de aquellos consumidores de contenido visual que se deleiten con cintas como la gran el Perro Mongol doblada al iraní.


El film cuenta con un inicio prometedor donde una mujer desnuda se coloca medía sandía entre sus piernas mientras por la derecha del plano aparece el protagonista masculino falto de postre. Nuestro protagonista empieza a lamer la sandía con fruición y a introducir los dedos en la fruta consiguiendo que la fémina gima de placer. Obviamente la sandía queda mal trecha y la pareja acaba impregnada del escandaloso zumo que ha fluido del melón de agua. No contento con ello, el protagonista masculino va introduciendo los trozos de fruta en la boca de la mujer a lo que finaliza la escena con el fornicio de toda la vida, con la particularidad de que él se ha acomodado en su testa media cáscara de sandía.


Sin duda, estaríamos hablando de un film softcore (porno blando) ya que se visualizan actos sexuales, onanismos varios y raros y un par o tres de facials cums, con uno de ellos en la conclusión de la película, realmente espectacular. Ese final consta de una brutal deep throat donde un servidor inexperto ve en aquella escena una violación oral y sin avisar en toda regla mientras otro público con la misma escena contempla una declaración de amor prohibido entre los protagonistas.
En ese inicio prometedor, también aparece nuestra protagonista femenina delante de un televisor. El audio del aparato nos introducirá en la historia y nos explicará que hay una sequía de gran magnitud y que se privará a la población de agua corriente. La sandía es la solución. También es curioso como el gobierno estimula el uso de la sandía como medio de comunicación. Si ofreces una sandía pequeña y amarilla a otra persona es que sólo sois amigos pero si es una sandía grande y roja, aquella noche mojas. Pronto me veo entregando lombardas para realizar cópulas.


Hasta ese punto, la curiosidad invade al espectador y se deja llevar por la paranoia del argumento pero toda esa originalidad se rompe como una sandía golpeando al suelo cuando la película avanza hacia lo cutre. La cinta empieza a abarcar una sucesión de escenas hilarantes sin ningún sentido contando con sólo dos diálogos de dos frases en todo el film.



Tanto las escenas surrealistas como la metodología de su director al rodar, llegan a exasperar hasta a un muerto como aquella secuencia musical donde él lleva un gorro en forma de pene o el uso de interminables planos fijos con la cámara colocada en pasillos, ventanas o cajas y sin que suceda absolutamente nada; o aquellos planos a pies y sombras. Su director Tsai Ming-Liang se jacta que en su filmografía nunca ha usado guión ni storyboards ni ná (pa qué) y si uno visiona el Sabor de la Sandía verá que esta afirmación es lo único lógico de la película.



Pero hay un lado poético de la cuestión, muchos entendidos ven en el argumento ideas tan eclécticas como la horrible soledad, la desgana del individuo en el sistema, una sociedad demasiado dependiente del sexo; hasta alcanzar teorías como que la lágrima de la protagonista en la escena final simboliza el fin de la sequía o que cuando el personaje masculino introduce su pene hasta el esófago de la mujer nos transmite el despertar del amor entre ambos.


En conclusión, el Sabor de la Sandía es un film experimental y pretencioso que consigue colmar al espectador de un aburrimiento exacerbado. Sin embargo el apoyo de la crítica y los diversos premios que ha recibido la han elevado a un culto incomprendido secundada por un público igual de incomprendido. Quizás para revistas como Cahiers du Cinema o cinéfilos que pueden ver en un bidé y una esponja una trágica historia de amor puedan disfrutar de esta película pero para un público empírico y soñador sin llegar a cotas ridículas, les será más entretenido ver un entrenamiento de la selección de Turkmenistán.


Curiosidades:

En la habitación de la chica se puede observar un póster de la película Papillon (1973) de Steve McQueen y Dustin Hoffman.



Curiosamente en el DVD sólo está doblada en los idiomas castellano, catalán y chino. ¿Where is el inglés de toda la vida? No lo necesito tampoco, es para llenar.

Obtuvo premios en el festival de Berlín… sí Alemania, aquel país donde realizan clásicos como el Perro Mongol y también ganó el premio a mejor actor, premio de la crítica y el premio especial del jurado en el festival de Sitges del 2005.

Dicen que hubo espectadores del festival de Berlín que se levantaron de sus butacas en el momento de la escena final.


El director Tsai Ming-Liang dijo que si esta película no le reportaba beneficios se dedicaría a rodar pelis porno.


La estatua con la que se rozan unas bailarinas en uno de los sketchs musicales corresponde a la estatua de Chiang Ka-Shek que fue otro chino colgado de la vida que gobernó Taiwan con mano de hierro durante 25 años.


Para más inri, uno de los dos únicos diálogos que aparecen en el film es cuando la chica le dice a la estrella porno - ¿Aún vendes relojes? Esta idiotez que el espectador no puede entender en el film proviene de otra película del mismo director titulada ¿Qué hora es allá? Donde aparecían los mismos actores y él le vendía un reloj a ella. Aún así el Sabor de la sandía no es una secuela de ¿Qué hora es allá?


El título original de este film es Una Nube al Borde del Cielo. Si queréis saber el nombre original en taiwanés solamente dejar caer una moneda por una alcantarilla y escuchar su sonido.

Un abrazo,

PD: ¿Tenéis alguna peli paranoica que no aconsejaríais ni a vuestro peor enemigo?