Estas son algunas películas del cine patrio que hemos visto durante los últimos años. Expongo algunas sinopsis:
Sorda. Ángela, una mujer sorda, va a tener un bebé
con Héctor, su pareja oyente. El embarazo hace aflorar sus miedos frente la
maternidad y sobre cómo podrá comunicarse con su hija.
Mamífera. Lola disfruta de una vida feliz con su pareja, Bruno, hasta que un embarazo inesperado revoluciona todos sus planes. Aunque Lola siempre ha tenido claro que lo de ser madre no va con ella, ahora se siente cuestionada por las expectativas sociales y se enfrenta a sus temores internos.
Maspalomas. Tras romper con su pareja, Vicente, un
hombre homosexual de 76 años, lleva la vida que le gusta en Maspalomas: su día
a día lo pasa tumbado al sol, de fiesta y buscando el placer. Un accidente
inesperado le obliga a regresar a San Sebastián y tendrá que vivir en una
residencia donde se verá empujado a volver al armario.
Romería. Marina viaja a Vigo para conocer a la familia de su padre biológico, que murió de sida, al igual que su madre. De esta forma, inventa un cuento, gracias al diario de su madre, que la libera del estigma que su familia.
O la sorprendente 9 Lunas. Ángel es un joven y atractivo entrenador personal al que le sonríe la vida. Tras un año sabático, acaba de ser contratado por el mejor gimnasio de la ciudad, y todo parece ir sobre ruedas pero su mundo da un vuelco cuando empieza a sentirse mal. Acude al hospital y recibe una noticia inesperada: está embarazado. Y es que, en realidad, Ángel es un hombre trans al que sólo le faltaba un último paso para completar su transición y ahora deberá enfrentarse a una decisión que pondrá a prueba su identidad, sus sueños y la forma en que entiende su propia masculinidad.
Schwarzenegger ya abrió ese melón con Junior en 1994.
Quitando el cachondeo lógico, no juzgo la calidad de estas películas, es más,
me gustó mucho Cinco Lobitos de Alauda Ruiz pero hay una sobresaturación de
cine social que ahuyenta al espectador promedio. Da la sensación que son películas
enfocadas en la moralina de turno para ganarse ovaciones en ciertos certámenes
donde se premia la ideología, la política y la tontería. Y sobre todo se ofrece
mucha chapa, tanto en el accesorio como en lo intangible. El cine
español posee aspectos magníficos pero su imagen actual es muy negativa y debe
desvincularse de la política por supervivencia.
Y en lo más profundo de mi ser, no les culpo. Para cumplir el "check
list" de requisitos obligatorios para poder optar a una subvención, tienen
que tocar el tema de lo social. En resumen, tienen que dar la chapa en
según qué cuestión que esté de moda porque nuestro sistema de subvenciones es endogámico.
Este funcionamiento propicia que la creatividad sea más rígida.
No dudo que el cine sea una buena herramienta para visibilizar problemáticas sociales pero la repetición de estas narrativas causan una fatiga en el espectador que evitará su acceso a la butaca. Un crítico comentaba que en un festival sólo proyectaban películas donde el protagonista iba a morir de enfermedad. A la décima película ya le entró la risa. Todo era: “¡Mira! un niño en un columpio”, sí, pero tiene cáncer y así todo el certamen.
Desgraciadamente no es un aspecto intrínseco del cine
español sino coetáneo del cine europeo y tenemos que pasar página con premura.
Hemos perdido aquel arranque maravilloso del siglo XXI con Isla Mínima, REC,
Orfanato, Celda 211, 8 Apellidos Vascos, As Bestas y todos los thrillers de
Oriol Paulo (Contratiempo, el Cuerpo, los Renglones torcidos de Dios..). Hasta
la trilogía del Baztán me parece buena aún teniendo unos diálogos lamentables.
Y no quiero dejarme al maestro Álex de la Iglesia con Perfectos Desconocidos o
el Bar.
El cine español ha olvidado el thriller, el suspense, el
terror o la investigación criminal. Ahora se centran en temáticas como la salud
mental, la sensibilización social, la inclusión y las causas ideológicas de
turno. Está demostrado que la comedia o el thriller obtienen mejores resultados
en taquilla pero los recursos públicos van dirigidos a películas sociales.
El señor Juanma Bajo Ulloa, el director de Airbag, decía que
los artistas ya no muestran su alma sino que dan soflamas. Y es triste. También
afirmaba lo siguiente gracias al grado de favor de la adjudicación de
subvenciones al género femenino: “Antes no poníamos en duda a nuestras
compañeras cineastas, ahora ya no importa el mérito sino la condición”.
La conexión del auge del cine social con el aumento de
directoras no es una coincidencia y puede originar un peligroso discurso de
falta de creatividad. Y no sería cierto.
Grandes directoras han triunfado por el mundo con sus obras y hay ejemplos a cascoporro. Mimi Leder (Deep Impact), Lynne Ramsay (Tenemos que hablar de Kevin), Patty Jenkins (Wonder Woman), Mary Harron (American Psycho), Greta Herwig (Barbie) o mi favorita Kahtryn Bigelow. Ver la filmografía de esta señora es un escándalo (Días extraños, K19 Widowmaker, La noche más oscura o Le llaman Bodhi entre otras). Y esta calidad de cine dirigido por mujeres no es algo del pasado. Ahí está la señora Coralie Fargeat con la magnífica la Sustancia, que aunque el mensaje sea una crítica social sobre la imagen, está dirigida con tal originalidad que el tema social queda en un segundo plano.
En resumen, por favor, dejad de saturar el mercado con guiones sobre el amor de un campesine mientras se relaja aprovechando el barbecho o lo difícil que fue ser un therian durante la etapa del franquismo. Necesitamos un poco de evasión, cine de entretenimiento. Es sencillo y el cine español es muy capaz. Un abrazo.









7 comentarios:
Juanma Bajo Ulloa ha olvidado comentar que ha recibido ayudas para "El mal", algo que se puede comprobar en la página web del Ministerio de Cultura (junto a la fecha de estreno, las copias y otros datos) cuando termina la "carrera comercial." Sí, hay temas que intentan venderse más desde hace años, pero el público es soberano y elige lo que quiere ver. Un abrazo. :)
Qué tal Disparatado? El problema está en lo politizada que está la solicitud de subvención. Tienes que declarar que habrá inclusividad, paridad y trescientas razas para que te proporcionen una subvención digna.
Y estas políticas favorecen que surjan series o películas con vampiras con sida como la gran Silencio de Eduardo Casanova.
Un abrazo crack!
Se la ha pagado casi toda Movistar Plus, allá ellos/as. Yo le conocí en el 2008 y me pareció un mamarracho de cuidado, rodeado por un grupo de gente poco recomendable. ¿Quién es su padrino o madrina? Es digno de estudio. xD
Ya veremos dentro de unos años porque todas las modas son pasajeras, aunque algunas vuelvan de cuando en cuando.
Pues no estoy de acuerdo con tu apreciación. Creo que están mezclando las películas que tienen una mayor resonancia en festivales y galas de premios, con el grueso de la producción (que es mucha si contamos también las que van directas a plataformas). Es cierto que lleva un tiempo destacando los dramas sociales (gracias en gran medida a directoras que están despuntando fuerte) o con una importante carga social, con algunas películas excelentes por cierto, pero no por ello se han dejado de apostar por otros géneros exitosamente.
Además, a mí parecer, caes en la contradicción al afirmar "maravilloso arranque del siglo XXI" y mezclar pelis de 2009, 2012 o 2016 con las de 2022. Y para que te sirva de referencia, te dejo unos cuantos ejemplos de películas que no son dramas sociales (aunque algunas puedan tocar temas que sí lo son) y son, como mínimo, interesantes (sin ningún orden en particular): "La fiera", "Los Tigres", "Valle de sombras", "Golpes", "Una ballena", "Asedio", "Un fantasma en la batalla", "La infiltrada", "42 segundos", "Gaua", "El cautivo", "La espera", "Rondallas", "Mi amiga Eva", "La casa", "Soy Nevenka" (denuncia un caso concreto, es dramática, pero está genial), "Modelo 77", "Fatum", "Tierra de nadie", "Sirat", "Historias para no contar", "Casa en llamas", "Isla perdida", "Raqa", "Escape", "Marco", "La virgen roja", "Nina"... y eso sin contar las comedias y las películas de animación (ni irme a los estrenos exclusivos en plataformas).
Por otra parte, parece que gran parte de las quejas de Juanma Bajo Ulloa no son muy fundadas, o al menos así se desprende de un artículo de ElDiario. es, que, entre otros asuntos, afirman que en ninguna de las convocatorias de ayudas se otorgan puntos por los temas que toque el guion.
Por cierto, toda historia es política, incluso la comedia más intrascendente lo es, y por mi parte me parece genial que la farándula se moje con temas como el genocidio en Gaza, o el absurdo ataque a Irán (y si llevan chapa de Palestina y de Sudán... pues genial).
Saludetes. ^^
Bajo Ulloa lleva acabado desde ni se sabe y si no fuese por las subvenciones que ha recibido recientemente no le daría ni para rodar un vídeo de bodas. De ahí el problema, se está gastando la panoja de las subvenciones en zotes sin talento y no en promocionar cosas interesantes.
Y no creo que sea ideología porque el gobierno le da al año más de 12 millones a antena 3 y no creo que le esté dando rédito. No veo a Vallés muy servil con la dictadura tardocomunistabolivarianafiloetarrahomosexual.
El problema del cine es de talento, pero no sólo de los artistas, si no del patio de butacas. Cada vez nos tiran más mierda y cada vez nos la comemos mejor. Estas pelis minoritarias son lo de menos, no las ve ni el perri, el problema es que el cine de entretenimiento, incluso el mainstream, no vale un pijo porque tragamos con lo que sea y cuando hay algo potable no lo va a ver ni dios.
Hola Neovallense. Estos años el grueso de la producción ha caído en el drama social y sus festivales han sido el altavoz perfecto para hablar de todo menos de cine. Ahora se prima la ideología (que ya no esconden en los festivales) y el temor que tengo de tu frase, "en gran medida a directoras que están despuntando fuerte" es que el público piense que ese "despuntando fuerte" proviene de una discriminación positiva que no deja avanzar a aquellas personas que sí tienen talento (hombre o mujer).
Lo siento pero no contemplo que la mayoría de la producción audiovisual española haya ido por los caminos del entretenimiento. Obviamente, es cuestión de opiniones pero veo mucha carga social en las películas que me expones pero tienes razón en que se le puede sacar "política" hasta en pelis como Titanic o ET.
De verdad, me encantaría ver más chapas (o alguna) de Sudán pero por lo que sea aún no la he podido ver en ninguna gala.
Un abrazo Neovallense y me alegra que discrepes tal y como lo haces.
Qué tal Adolfo! Humildemente, creo que la subvención se adjudica con mayor facilidad a creadores con cierto perfil social. No quiero aburrir con mis "anécdotas fachas" pero a una persona no binaria le soltaron 80.000 € de subvención por ir escogiendo género según le convenía en el cuestionario. Se puede acceder al vídeo con extrema facilidad.
Además, ya no se disimula y ejemplos como RTVE, es ver "Telepedro". Es como ver TreceTV pero girando la tele. La única diferencia es que RTVE la pago yo.
Estoy de acuerdo que hay un problema con el mainstream pero no sabría como atajarlo. Soy demasiado viejo y estas nuevas generaciones que tienen que mirar el móvil cinco veces en una hora, no ayudan a qué se llenen los cines. Muy complicado. Un abrazo Adolfo! y espero tu nueva entrada.
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