domingo, 3 de octubre de 2021

El resplandor (1980) VS El resplandor (1977) – ¡Round Two!

 

Segundo round entre estos dos pesos pesados de la industria del entretenimiento. En esta entrada, ahondaremos en el aspecto que más cabreó a King: el tratamiento de los personajes. El proceso hater de King hacia Kubrick alcanzó su cénit. Comencemos:

Wendy

En el libro, Wendy es una amalgama de mujer luchadora, fuerte y con cierto grado de sensibilidad. En la película, es un personaje pusilánime y débil. Según King, Kubrick le aplica cierto grado de misoginia y “está ahí para gritar y hacer el idiota”. Sin embargo, Kubrick afirmaba que no veía coherente que una mujer con las características de la novela pudiera aguantar tanto tiempo a un hombre como Jack Torrance. En mitad de esta algarabía, la actriz Shelley Duvall aportó su granito de arena y criticó la novela afirmando que Kubrick cogió una novela de segunda para realizar una película de primera. Esta inquina por parte de Duvall se origina al ver que King, en una de las visitas al set, no parecía muy impresionado por la elección de la actriz.

Shelley Duvall explicaba que en el momento del rodaje sufrió ciertos problemas personales que le acarrearon más de un disgusto. Sufría cierta ansiedad por estar lejos de casa y además había padecido recientemente una ruptura sentimental. Como curiosidad, esa relación rota fue con el artista Paul Simon, el de Simon & Garfunkel.

En el making of, la actriz muestra mechones de cabello que se le desprenden por el estrés. Es más, en una escena tienen que tumbar a la actriz por un ataque de ansiedad. De cara a la galería, ella lo arreglaba con un clásico “Kubrick era muy exigente pero sacó lo mejor de mí” pero la realidad es que el trato del director dejó mucho que desear. A partir de la 35ª toma, Kubrick empezaba a ver “bien” la escena y eso hizo mella en el reparto. En la escena de la escalera, la actriz sufrió un estado de deshidratación y heridas en las manos por aguantar el bate tanto tiempo. Para más inri, Kubrick ordenó al resto del equipo que ignorara a la actriz. Todo este suplicio se supone que era para que la actriz “viviera” su personaje. Personalmente, no soy muy partidario del método Stanislavski radical. Sino echarle un ojo al documental de Jim Carrey en Man of the Moon y veréis el significado de la palabra “insoportable”. Para más inri, Shelley Duvall y Kubrick fueron nominados a los Razzies y a la actriz se le acusó de sobreactuar. La realidad es que Kubrick se pasó “tres Maines” con la actriz.

En la novela, Wendy era rubia y de un físico imponente. Estas características coincidieron en la  miniserie donde la actriz elegida fue la estupenda Rebecca de Mornay. Shelley Duvall era todo lo contrario al pensamiento de King. Hubo cierto baile de candidatas en la elección de la actriz para el personaje de Wendy. Por ejemplo, Jack Nicholson quería a Jessica Lange que coincidió con ella más tarde en el Cartero siempre llama dos veces (1981). Aún así, Jack Nicholson reconoció que pocas veces había visto a un actor asumir un papel tan difícil como el que interpretó Shelley Duvall en el Resplandor. Además, en mi cursillo CCC de otoño de guionista me enseñaron que era perder el tiempo describir la apariencia de los personajes en tu historia ya que a las altas esferas les importa bien poco. Para tu guión puedes pensar en Christian Bale pero tranquilamente verás a Danny DeVito si lo decide el director o productor.

Actualmente, es una pena ver los problemas mentales que padece la actriz. Cogí mucho cariño a su personaje de Olivia en la película Popeye estrenada el mismo año que el Resplandor. Me encantaba de niño. Y enlazo esta película porque la actriz en una última entrevista afirmaba que Robin Williams estaba vivo y que cambiaba de forma continuamente.

La hija de Kubrick, Vivian Kubrick, que fue la persona que filmó el making of del Resplandor, mostró su indignación por la denigrante entrevista que mostró a una Shelley Duvall no muy equilibrada. Se inició una recolecta para la actriz pero no llegó a buen puerto.

Jack Torrance


King acusa a Kubrick de no entender el personaje reflejado en la novela y en parte, el escritor tiene razón. Kubrick muestra a un Jack Torrance totalmente ido desde la escena de inicio. Nada más comenzar la peli, el padre le cuenta a su hijo de cinco años una agradable historia de canibalismo y Wendy se lo recrimina. En la novela, es Wendy quién piensa sobre el tema de la expedición Donner que recurrió al canibalismo para sobrevivir. Pero sólo la imagina al ver que podía quedarse atrapada en el hotel por la nieve.


En el libro, sí que el padre explica a su hijo el cuento de Barbazul y Wendy se mosquea. El cuento de Barbazul trataba de un hombre que asesinaba a sus esposas en una habitación y a su mujer “actual” le pedía que no mirara en aquella estancia. Hasta que mira. Danny recuerda esa historia cuando se posa delante de la habitación 217.

King quería a Jon Voight o a Michael Moriarty para Jack Torrance. El estudio deseaba a Harrison Ford, Robert de Niro o Robin Williams. Kubrick no propuso sino que impuso a Jack Nicholson y así se quedó.


Nicholson aceptó su papel en el Resplandor sin muchos obstáculos ya que arrastraba el follón de Polanski con una menor en la casa del susodicho y en este papel, vio una oportunidad de aislarse del juicio mediático en Inglaterra.

Más detalles de la divergencia entre el Jack novelesco y el fílmico. Por ejemplo, en la peli Jack nada más entrar en el hotel Overlook, repasa visualmente a unas jovencitas demostrando que es el padre del año. En la novela, Jack Torrance es un padre comprometido y familiar totalmente rehabilitado de sus problemas con el alcohol. La locura de Jack Torrance en la novela es progresiva y transmite cierto ademán de combatirla pero en la película ya viene desequilibrado de casa.  

En los dos formatos, se comparte el accidente de Jack con su hijo y el inicio de la desconfianza de Wendy. En un altercado, Jack recoge con tanta fuerza a Danny que le fractura el brazo. Cuando Danny es agredido por la señora podrida de la bañera dejándole heridas visibles; sin meditarlo, Wendy culpabiliza a Jack dado su historial violento. Un historial de violencia que en la novela se amplía cuando Jack pierde su trabajo de profesor por atizar a uno de sus alumnos.

El Jack Torrance de King se transforma en un monstruo porque es poseído por los fantasmas del Hotel Overlook. El Jack Torrance de Kubrick libera toda su ira homicida retenida gracias al despertar que le causan las alucinaciones del Hotel Overlook. Resulta apasionante la disyuntiva que propone Kubrick al espectador con las visiones espectrales de Jack. ¿Son delirios de Jack o existen de verdad? No se sabe aunque la liberación de Jack de la despensa por parte del fantasmal Grady parece decantar la balanza hacia un lado.

Este abismo hacia la locura se acentúa con las apariciones de Lloyd (el barman), la visión de la fiesta de máscaras y la charla con el fantasma del antiguo conserje, Grady (el que se cargó a sus hijas). Grady incita a Jack a dar a su familia un severo correctivo en la famosa escena del lavabo rojo. Un baño rojo que refleja el clásico Redrum (habitación roja) y el célebre Murder. En la novela no hay baño rojo pero sí la conversación. Además, en la novela se reincide en el mensaje ya que hay un párrafo donde Jack escucha la voz de su padre a través de una radio que le incita a que acabe con su familia. En la película, con el mensaje de Grady ya va servido para asesinar.

 

No extenderé mis alabanzas sobre la interpretación de Jack Nicholson porque simplemente es su personaje. Pocos actores disponen de un aspecto ideal de cabrón para poder interpretarlo. Quizá un Christopher Walken o un Brad Dourif que fue un candidato muy válido para el Joker de Nicholson. Curioso.

Danny Torrance:


Danny, el hijo adorable de la familia, posee un poder excelso telepático y dispone de habilidades precognitivas. A Danny le acompaña su amigo imaginario, Tony, que en la película lo conocemos gracias a su célebre movimiento de dedo índice. Gesto que según dicen, improvisó el propio actor ya que a Kubrick le importaba un pimiento el tema del amigo imaginario. En la novela, Tony es un ente psíquico crucial en la trama, ya que salva a la familia dirigiendo a Danny a la caldera del hotel. Es su ángel de la guarda. Según el libro, Tony, sería como una proyección de Danny con diez años más.

También, tanto en la novela como en la película, Danny parece que tenga una inteligencia superior por ciencia infusa (o por esplender) a pesar de rondar los cinco años. El hecho de eliminar sus pisadas en el laberinto de nieve o de intuir que su padre no activó la caldera en la novela, me abruma (y me chirría) en las dos versiones. Danny fue interpretado por el actor David Lloyd que por lo que se ve fue su única intervención en el cine. ¿No es otra fantástica curiosidad que el apellido del actor sea el nombre del camarero fantasmal del Overlook?

Nos vemos en un tercer round. Sed buenos.


No hay comentarios: