miércoles, 4 de noviembre de 2015

Set pieces de acción Vol. IV – Mejores escenas o secuencias.


Vuelvo con una cuarta entrega de escenas o secuencias de acción de aquellas que no se pueden olvidar. Ya sabemos que si algo caracteriza a este tipo de secuencias es la cantidad de dinero invertida y la laboriosa planificación logística para tal menester. Sin embargo, se pueden conseguir grandes dosis de acción o escenas entrañables sin desdeñar cantidades excesivas de pasta, como por ejemplo la escena del ascensor y del boleto de Jungla de Cristal III: La Venganza (1995) o la escena del suero de la verdad de Mentiras Arriesgadas (1994) enlazada en el anterior volumen.


Todo se basa en la capacidad y la idea (y las ganas) que tenga su director para transmitir una escena de acción, aunque también se agradece que en medio de la tollina salten tres edificios por los aires. ¿Por qué no? Y por mucho que le pese a Iñárritu nos esperan unos años buenos de set pieces gracias al auge del cine de Superhéroes (Batman vs Superman, Deadpool o Civil War) y futuras magnánimas secuelas (Star Wars: Episodio VII, Jungla de Cristal VI o Indiana Jones V, a ser posible sin Ovnis). No hay ningún inconveniente que después de disfrutar películas como Moulin Rouge uno pueda concatenar su tarde cine con Depredador. En la acción también hay amor.



5. San Andrés (2015) de Brad Peyton. Si tengo una debilidad o un guilty pleasure son las cintas de catástrofes naturales o apocalípticas. No puedo. Y en esa disciplina Roland Emmerich es dios. La crítica siempre da la espalda a este tipo de productos: que si los mismos clichés, que si se abusa del CGI…  Personalmente, me da lo mismo que terremotos, meteoritos, volcanes, glaciaciones, tornados o tornados con tiburones antropófagos. Quiero destrucción, ver como muere gente y que se salven los buenos y San Andrés no tendría mejor sinopsis. Dwayne Johnson, Carla Gugino y Alexandra Daddario se unen al equipo de fotografía que trabajó en Looper (2012), al diseñador de producción que curró en El día de Mañana (2004), al productor de efectos visuales que estuvo en el Ojo de la tormenta (2014) y por último al supervisor de efectos visuales, Colin Strause, que pululó en la peli 2012 (2009). Debe tener una FP esto de especializarse en cine de catástrofes.

Escena: Inicio del terremoto. Sorprendido me hallo al observar un plano secuencia. Destrucción a tope, CGI por un tubo y… ¡Kylie Minogue¡




4. El Mundo Perdido. Jurassic Park (1997) de Steven Spielberg. A priori, el Mundo Perdido era un suicidio cinematográfico después de la obra de culto Parque Jurásico (1993) pero recaudó un pastizal; de 73 millones de presupuesto consiguió una taquilla de 618 millonejos. Fue tal el éxito de la primera película que obligaron a Michael Crichton a escribir otra novela de dinosaurios para usar como referencia en esta secuela. El Mundo Perdido posee sus altibajos (aquella insoportable niña) pero en conclusión es una buena película de aventuras y actualmente, la valoro con más ímpetu después de ver Jurassic World (2015).

Escena: Caravana en el precipicio. Gran secuencia de aventuras, muy al estilo Spielberg donde la acción se va complicando más y más. Evitar el Making of de esta escena ya que sus protagonistas están a metro y medio del suelo y están protegidos por una colchoneta. Así no perdemos la gracia. Dos Tiranosaurios Rex empujan la caravana de nuestros protagonistas hacia un acantilado y el resto es historia…



3. Aliens: El Regreso (1986) de James Cameron. Otra secuela. Para un servidor la mejor de las cuatro que componen la saga (por ahora). Conserva la misma atmósfera claustrofóbica que la anterior y se le añade el complemento acción dándole un halo mucho más vistoso.

Escena: El juego del cuchillo. Hudson (Bill Paxton) le pide a Bishop (Lance Henriksen) que realice su truco del cuchillo pero lo que Hudson no sabe es que su mano también participa. Menos mal que Bishop está diseñado para no hacer daño al ser humano.


2. Misión Imposible: Protocolo fantasma (2011) de Brad Bird. Curiosa saga de acción que le empecé a coger el gusto a raíz de su infravalorada tercera parte rodada por JJ Abrams. Misión Imposible IV es la mejor en base a críticas de toda la saga antes de estrenarse Misión Imposible: Nación Secreta (2015). Además cuenta con un Tom Cruise pletórico que por mucho “jiji jaja” es el único actor de la vieja escuela que perpetra taquillazos.

Escena: Edificio Burj Khalifa de Dubai. Rodada en formato IMAX. Tom Cruise filmó está escena sin dobles en el edificio más alto del mundo. La realidad es que el amigo Tom estaba colgado por numerosos cables que fueron borrados digitalmente por la famosa Industrial Light and Magic. Brutal.





1. Mad Max: Furia en la carretera (2015) de George Miller. Que un hombre de 70 años filme e innove secuencias de acción superando a una gran horda de directores jóvenes puede que sea preocupante. Aún así creo que en la raza humana. No hay mejor definición de la película como la que espetó su propio director: “Quiero una película con una persecución continua, poco diálogo y que se entienda en Japón sin el uso de subtítulos”. Así es.

Escena: En captura de Furiosa. Podría enlazar las dos horas de película pero no sería legal. La acción se sitúa casi al principio de la persecución para capturar a Furiosa (Charlize Theron). En un instante, uno de los War Boys queda malherido y se transforma en un kamikaze con el deseo de viajar al paraíso sobrenatural de Valhalla. Espectacular toda la escena. Un abrazo.

Nota (23/01/2016): Acabo de ver que el usuario de youtube del que enlazaba este vídeo, ha sido borrado por copyright. Suele pasar. Para no dejar la entrada coja, enlazo la escena de la tormenta de arena también de calidad incalculable.



miércoles, 14 de octubre de 2015

¿El tema principal de los Cazafantasmas fue un plagio en si mayor?


Buscando información de los Cazafantasmas me quedé perplejo al hallar una noticia de plagio sobre el tema principal de Ray Parker Jr,- Ghostbusters. No creo que haya canción más sagrada, más pegadiza y más tatareada que el “Who ya gonna call? Ghostbusters!.

La cuestión es que tal suceso no puede obviarse, ya que la década de los 80 debe estar en los altares de lo fantástico en todos los sentidos y para explicar este intrincado tema se necesitan más de un par de orejas.

En 1984, Columbia Pictures, la productora de los Cazafantasmas, anhelaba un temazo central para la película pero primeramente no contactaron con el afroamericano Ray Parker Jr sino con el grupo Huey Lewis and the News. Este grupo californiano, cinematográficamente hablando, cogió notoriedad por el tema central The Power of Love que se incluyó en la BSO de Regreso al Futuro (1985). The Power of Love llegó a estar nominada para los Óscars como mejor canción original tal y como sucedió un año antes con el tema de Ghostbusters de Ray Parker Jr

Volviendo al tema en ciernes, Columbia contacta con el grupo Huey Lewis and the News para que componga el tema principal de los Cazafantasmas (1984) y a la productora le fascina un tema de éstos llamado “I want a new drug”. Columbia desea otro tema parecido para la cinta. Sin embargo, Huey Lewis and the News se echa para atrás y el grupo abandona la banda sonora de la película.

Entonces Columbia se ve en pelotas y rápidamente contrata a Ray Parker Jr, un cantante amante del soul y del R&B. Le muestran al cantante el montaje provisional de la película y le enseñan la canción “I want a new drug” de Huey Lewis and the News a modo de inspiración, de ejemplo a seguir para el cantante. Según cuenta Ray Parker, la inspiración para el nuevo hit era nula gracias al corto plazo de entrega y a la misma película, ya que dado su argumento dificultaba la composición de alguna letra adecuada para el tema principal. Sin embargo, pasadas unas horas el cantante vio un anuncio del televenta por televisión y recordó que la película contenía una escena similar. Y de este científico hecho surgió el pegadizo Who ya gonna call? a modo de spot publicitario.



El resto es historia. Columbia quedó fascinada con la canción y consiguió ser la número uno del top 100 durante tres semanas. También recibió una nominación al Óscar pero finalmente recayó sobre la genial canción de Stevie Wonder, I just called to say i love you de la peli La Mujer de Rojo (1984). Y lo más importante, la canción de Ray Parker Jr - Ghostbusters engrosó las arcas de la película recaudando unos 20 millones de dólares más.

Pasado un tiempo, el grupo Huey Lewis and the News al escuchar el gran éxito de Ghostbusters quedó un poco extrañado, algo les sonaba sospechoso. Al volverla a escuchar descubrieron que la canción de Ghostbusters tenía ciertas similitudes con el riff central y el bajo de su canción “I want a new drug”. Efectivamente, aquella canción que Columbia mostró a Ray Parker a modo de ejemplo. No tardó el grupo Huey Lewis and the News en demandar a Columbia y a Ray Parker Jr por plagio.

Todo se resolvió sin llegar a los tribunales y de forma amistosa. En 1995, (diez años más tarde), los cantantes deciden oficializar un acuerdo pacífico a través de un comunicado de prensa donde se pacta no revelar ningún detalle de la resolución sin el consenso de las dos partes. ¿Qué os parece? ¿Hay plagio?


Soy consciente que hay que afinar bastante el oído para intuir el plagio ya que hay instrumentos con más fuerza que solapan la base de la canción de “I want a new drug” que es la culpable de todo el follón. Se podría discernir que la base del tema “I want a new drug” es el riff principal de la canción de Ray Parker Jr y este detalle se percibe con más claridad en el minuto 3:00 donde la mayoría de instrumentos callan y sólo escuchamos la polémica base. Aparte de esta base, obviamente el ritmo de las canciones son similares aunque personalmente no vea un indicio de plagio tan exagerado como para alcanzar efectos punibles. Pero esto es mi opinión. Mi saturado oído.  

También supongo que no debe ser idóneo para un cantante el hecho de someterle a una exagerada celeridad para sacar una canción adelante y peor aún, añadiéndole temas de referencia para su inspiración, porque con la suma de estos requisitos el inconsciente puede jugar malas pasadas. ¿Quién ha podido recordar una canción escuchando otra al mismo tiempo? Tarea hercúlea.

Por una parte justifico a Ray Parker Jr, pero por otra no puedo entender como un cantante de su nivel haya podido emplear notas similares de la canción de Huey Lewis and the News cuando dos años antes realizó un tema titulado “The other woman” también con un riff pegadizo y además muy “Ghostbusteriano”. Si uno escucha este tema la verdad que Ray Parker Jr era ideal para el trabajo y quizá con el tiempo suficiente otro gallo hubiera cantado.



Más follón

En el 2001 (seis años después de hacer público el acuerdo), Huey Lewis se saltó a la torera el acuerdo de confidencialidad y en el programa Behind the music del canal por cable VH1 comentó que no culpaba a Ray Parker Jr por el plagio sino a la industria que demostró que si quieren algo sin estar a la venta, lo comprarán igualmente. Huey Lewis se quejó de que la productora empleara métodos poco ortodoxos para llevar a cabo su compra ya que Huey Lewis desveló que se alcanzó el acuerdo amistoso gracias a la compra forzosa de la canción, obviamente ya plagiada de antemano. También afirmó que aceptó realizar el tema central de la película Regreso al Futuro por el miedo a padecer la misma situación que con los Cazafantasmas. Cualquiera se iba a negar ahora a no vender su canción a la poderosa industria cinematográfica.

Ray Parker Jr escuchó estas declaraciones y perdió el oremus. Afirmaba que los comentarios vertidos por Huey Lewis eran denigrantes y que le habían ocasionado una angustia emocional. Cuidado con el término angustia emocional. Al día siguiente Ray Parker Jr interpuso una demanda a Huey Lewis por haber violado el acuerdo de confidencialidad de una canción de una película estrenada ¡hace 17 años¡. ¿Y no prescriben estos temas? Obviamente el resultado de esta última demanda parece no haber salido a la luz ya que viendo los antecedentes…  a ver quién tiene “huevamenes” de hablar primero sobre el asunto.

Para más inri, en el 2013 Ray Parker Jr demandó a EMI y Sony/ATV Music porque hacía más de una década que no cobraba los derechos de autor de la canción (Royalties). En su momento se pactó que el afroamericano obtendría el 75 % de los ingresos brutos producidos por la canción y el cantante reclama a las compañías más de 100.000 dólares acumulados. Que es poco.

Como podéis observar, el tema principal de la fantástica Cazafantasmas (1984) no sólo quedó en una maravillosa canción sino en una lucha de intereses y de plagios que parece durar lo mismo que una película de Cecil B. DeMille (Los diez Mandamientos). Sin duda, como espectador este embrollo queda resumido a simple curiosidad y es expuesto a modo de ejercicio auditivo ya que todas las canciones adjuntadas tienen un rollo ochentero muy majo.

Por último escuchad este remix donde se han incluido el tema de Ray Parker Jr y el tema de Huey Lewis and the News “I want a new drug”  uno encima del otro. Sorprendente. Un abrazo.