Sin duda, uno de los cortometrajes más angustiosos que he
visto. Me apareció en uno de esos “vídeos cortos” de Youtube a merced de
su logaritmo curioso y quedé horripilado.
Una mujer ensangrentada despierta en una superficie lisa y curva
donde permanece sujeta in extremis en una posición poco convencional.
Cualquier movimiento en falso, puede deslizarla hacía el fondo de un oscuro
foso. La mujer desconoce cómo ha llegado a ese agujero y no sabe que hay en el
interior del abismo. Es una situación desesperante.
He tenido pensamientos de ese estilo fijándome en superficies
lisas de todo tipo con una ligera inclinación pero no atisbo idea real para
ayudar a esa desdichada mujer. ¿Tumbarte sobre un costado? La verdad que esa impotencia es lo que me atrapa de este pequeño vídeo de apenas 10 minutos.
Se podría decir que estamos ante una versión minimalista de
películas como Buried o 127 horas. El gran fallo del cine actual no
radica en la técnica ni en la estructura de un guion sino en la falta de ideas
originales. Y aunque se trate de un corto, consta de un concepto simple,
innovador y proporciona un interés al espectador desde el primer minuto.
Este corto australiano es dirigido por un tal Tim Egan y es
interpretado por una magnífica Laura Jane Turner que
no emite palabra alguna pero a través de su rostro transmite un desasosiego
pulsante en cada segundo. Convincente.
Según una entrevista, la “inspiración” del director
para perpetrar esta obra fue gracias a dos momentos vividos. Uno de ellos fue
cuando sufrió un atropello por parte de un coche que se saltó un semáforo en
rojo. El hecho de agarrar el asfalto con las manos, medio inconsciente, le
produjo una sensación de seguridad irreal, tal y como muestra la actriz en el
corto. También le influyó para la cinta estar en contacto con una persona
deprimida. Ésta le comentó al director que la sensación de estar en ese estado
de depresión era igual a que la tierra se abriera debajo de ti y que el único
propósito de la vida era no caer por ese precipicio.
Lo único que veo que flojea en el corto es su conclusión off-screen
(fuera de pantalla) y me sobran esos sonidos que surgen del abismo sin ningún
sentido que te sacan de la cinta. ¿Está Godzilla merendando en el fondo
del hoyo?
Se le achaca también que no refleja el motivo por el cual se
encuentra la mujer en esa situación. Personalmente, me importa bien poco. ¿Y si
se ha resbalado con una piel de plátano y ha caído en ese agujero? ¿Sería un
detalle relevante?
Inicialmente, el director pensó en filmar una causa que
explicara cómo había acabado la mujer en ese hoyo pero se descartó. Se le pasó
por la cabeza de que la chica estaba paseando al perro y al escaparse el can,
cayó en la fosa. Sin embargo, pensó que el público perdería el interés ya que
se preguntaría todo el tiempo que le habría pasado al perro. Y no le falta ni le
sobra razón.
Tampoco me queda claro el significado del oleaje inicial que
vemos al principio del corto aunque tengo mis suposiciones. ¿Se intenta
transmitir que el oleaje es curvo y redondeado como las paredes de la fosa? ¿Vemos
el agua porque la historia transcurre en una presa? Tengo otra más plausible. El
director cuenta en una entrevista que una persona con depresión le comentó que
el mejor momento del día eran los tres primeros segundos al despertarse ya que
en ese tiempo no recordaba el motivo de su tristeza. Y analizando esta
afirmación ¿Puede que ese oleaje simbolizara el periodo de calma de nuestra
protagonista antes de encontrarse al borde del abismo? Ni idea.
Curve ganó el primer premio en Sitges de 2016 y
también fue galardonado a mejor corto en un festival de París, llamado Paris
International Fantastic Film Festival.
Desconozco si su director tendrá la misma suerte que David F. Sandberg que triunfó con el
corto Luces fuera (Lights out) y lo catapultaron para dirigir Shazam
y Annabelle. A priori, se le ve con talento.
Medio centenar de personas despierta en una cámara circular sin
recordar cómo llegaron allí. El grupo
rodea una cúpula central que emite una descarga mortal y ejecuta un reo al azar
cada dos minutos. Sin embargo, los condenados averiguan que mediante una
votación pueden dirigir esa descarga y sentenciar a muerte a cualquiera de sus
compañeros. Sólo puede quedar uno.
Argumento:
En materia de ciencia ficción, Netflix dispone de una cantidad ingente de morralla (véase IO de Margaret Qualley) pero si uno tala los
árboles podrá ver el bosque y ese bosque, se llama Círculo. Soy un espectador especial, enamorado de obras como The Cube (1997) o el Hoyo (2019) y reconozco que con pelis tipo
Escape Room (2019) me lo paso pipa. Por
esta razón, no era de extrañar que Círculo
entrara dentro de mi catálogo fetiche.
La película está dirigida por Aaron Hann y Mario Miscione
y está tan escondida en el surtido de Netflix
que no está ni doblada al castellano. Han doblado películas como Ghoulies IV pero Círculo no merece dicho honor.
La cinta nos muestra como la supervivencia humana reside en
apelar a prejuicios, miedos y emociones para convencer al resto de quién debe
morir o no, y así salvar uno su propio culo, al menos durante dos minutos más.
El grupo está formado por miembros de diferentes razas,
procedencias, edades, religiones, profesiones y condición sexual. Este conjunto
tan heterogéneo provoca que se rompa aquella delgada línea entre el prejuicio y
la discriminación bajo la tutela de la supervivencia. Con las minorías hemos
topado Johnny.
Las condenas a muerte se dictaminan mediante el asesino y verdugo
voto democrático del personal que habita en el círculo. Si no se votara, la
cúpula central envía una descarga mortal al azar. Y la suerte no es menester
cuando tu pellejo está en peligro. Por tanto, el parlamento circular necesita
reducir aforo y debe formular su primer acuerdo. Y no tarda en llegar a la conclusión de que el sector de la tercera edad ya ha vivido suficiente y debe ser erradicado del
tablero. Muy de pandemia esta decisión.
Más tarde, el grupo sigue con su método socrático y va eliminando
miembros de alguna minoría o personas que ejerzan profesiones poco valoradas.
Sin embargo, los participantes tienen que
tener sumo cuidado en tocar a las minorías ya que prejuzgar sin argumentos sólidos puede girar el
voto en su contra. Sé un asesino pero con indulgencia.
No obstante, el punto de inflexión recae en dos fichas del
tablero que no habían despertado interés en el comienzo del juego. Entre los
reos, se encuentra una mujer embarazada y una niña de apenas diez años. Estos
elementos divide la sala en dos grupos: Los que por humanidad, desean que
queden las últimas en el círculo y los que desean cargárselas lo antes posible
para obtener más posibilidades de sobrevivir.
Película:
Círculo es un
thriller psicológico del subgénero survivor
inspirada, según sus autores, en la obra de culto, 12 hombres sin piedad (1957) de Sidney
Lumet, donde la persuasión es su eje central. En la película de Sidney Lumet, Henry Fonda es el único miembro del jurado que apoya la inocencia
del preso y su trabajo consiste en convencer al resto del jurado de que la culpabilidad no está tan
clara como se había votado de inicio.
El chico condenado pertenece a un estrato social bajo y como
consecuencia se prejuzga sin vara de medir. Este aspecto se refleja en Círculo para sentenciar a muerte a los participantes. ¿Qué
puede aportar un inmigrante ilegal? ¿Y una pornostar
a nuestros hijos? ¿O porqué tiene que quedar como superviviente un hombre de
raza negra sólo por pertenecer a una minoría?. Para un servidor, la película
tiene muchos matices a explorar que quizá han quedado eclipsados porque es una
obra de ciencia ficción. El cerebro tiende a agrupar a la gente según sus
temores e incluso los sectores más progresistas y más conservadores se dan la
mano en materia de ideas discriminatorias. Lo explicaba Sidney Lumet en 1957 y se expone en Círculo en 2015. Se ve que prejuzgar es humano.
Obviamente, la película tiene detalles mejorables. El más
reseñable sería la cantidad de personajes que empiezan en el círculo. 50
personas van falleciendo cada dos minutos y además la mayoría son en off screen. Este hecho convierte la película en una especie de body count a granel con poca gracia. Una buena reducción de individuos (20
personas por ejemplo) hubiera elevado el grado de empatía del espectador con
los personajes ya que se puede dedicar más tiempo a desarrollarlos. En la primera
edición, la película tenía una duración de 110 minutos y se redujo a 85
minutos. Quizá estos 110 minutos de la primera versión permitían más desarrollo de los personajes.
Círculo se nutre
de actores y actrices bastante desconocidos. La más célebre es Julie Benz conocida por ser la señora de
Dexter y por ser una buena persona en
Rambo IV. El historial de sus
directores es bastante raquítico. Lo único reseñable es una miniserie bastante
paranoica, titulada The Vault y lanzada
directamente a Youtube. The Vault trata de unos universitarios que
despiertan en diversas habitaciones acompañados de un objeto (una bici
estática, un buzón con cartas…). Es una especie de reality show que sale mal. Esta miniserie fue la semilla para que
uno de los directores tuviera la genial idea de encerrar a 50 personas en una
habitación y que mediante votación pudieran huir. Así nació Círculo.
La película se rodó en 10 días ya que hacer coincidir aquella
cantidad de actores en un mismo set
era algo complejo. También pudieron filmar las escenas en el mismo orden que
vemos en la película.
La película se estrenó el 28 de mayo en el Festival Internacional de Cine de Seattle
con un aforo lleno. Ni una butaca vacía. Pasada la mitad de la película, se
estropeó el audio y los diálogos no coincidían con la boca de los actores. Era
como ver un torrent de los malos. Aún
así las críticas fueron positivas y después de estrenarse, Netflix fue como un ave
de rapiña a por la película con la consecuente alegría de sus directores. No obstante, cuentan que después de interesarse Netflix por la película, las
compañías que la habían rechazado previamente por no tener un reparto potente,
se comportaron como buitres de carroña para poder adquirirla pero ya era tarde.
Curiosidades:
La película se filmó en un almacén de los Ángeles.
El actor Zack Rukavina realmente tiene un brazo amputado por un cáncer. No hay CGI en la película.
Los directores instalaron unos grandes altavoces en el set
para que sonara un ruido infernal con cada muerte y así “motivar” a los actores
y actrices.
La cúpula asesina fue obsequiada al actor o actriz que quedó último en el Círculo. És más, comenta orgulloso/a que la ha depositado en su garaje particular.
Final (spoiler):
Uno ya sabe cómo funcionan los finales audiovisuales para la
plebe. El nivel de exigencia es elevado y la catarsis que el espectador espera,
está en muchas ocasiones rozando lo paranormal. O se enseña poco o se enseña
mucho. No hay término medio.
Para un servidor, el final es más que interesante. La
argucia creada por el único superviviente del Círculo es sensacional. Un cabrón de manual muy respetable. La
explicación del engaño del “final human”
la dejo para que la disfrute el espectador, así no spoileo en demasía.
He analizado la foto
finish del resto de personas que se supone que han sobrevivido en otros
círculos. La conclusión es que han resistido por igual cinco mujeres y cinco
hombres de diferentes razas. Dos de estas mujeres están en cinta y también han
sobrevivido dos niños y dos niñas. Como se puede observar, los extraterrestres ya
creían en la política de cuotas. Y afirmo el término extraterrestres porque no existe ninguna duda de que estamos ante un secuestro alienígena.
Otra curiosidad “espoilable” que el espectador puede
preguntarse, es que hubiera sucedido si queda la mujer embarazada como la última
superviviente y la última votación se resuelve entre la madre y el feto. Los
que habéis echado un ojo a la película, sabéis que el feto cuenta como uno más
pero al final de la cinta se observa como otras mujeres embarazadas sí que han salido airosas de sus
respectivos círculos. La conclusión es que la mujer y el feto forman un
individuo conjunto en esa situación final. Sino imagine lo gore de la escena si
la madre tiene que decidir en su última votación entre ella y su hijo no
nacido. Círculo no es una película de terror al uso pero estamos delante de una cinta con muchas virtudes y poca audiencia.