sábado, 8 de abril de 2023

Crónicas Marcianas Mix (1997)


“¡Las canciones que más gustan a los terrícolas!

Programa:

Quiero dedicar un homenaje a mis casetes. Un formato maravilloso, económico y de fácil portabilidad y no apto para la playa. Después de quitar dos dedos de polvo, ha aparecido el doble volumen de Crónicas Marcianas Mix inspirado en el programa de “variedades” con mismo nombre y presentado por Javier Sardá.

Si Twitter hubiera existido en el 1997, a Crónicas Marcianas se le hubieran acumulado las querellas, manifestaciones, represalias y los juicios. Y, por ejemplo, Galindo no hubiera podido participar en el programa porque se habrían vulnerado sus derechos. Por cierto, Galindo cuando empezó en el programa ya calzaba unos 60 años.

Crónicas Marcianas fue emitido en Telecinco para competir con el presentador estrella del “Late night” que en esos lustros era Pepe Navarro. Y lo consiguió. Crónicas Marcianas conseguía cuotas de audiencia del 40%, como en una final de Champions.

8 temporadas de emisión en hora golfa (a partir de las 0:00 horas) y que muchos lo consideran como uno de los padres de la telebasura. Telebasura o no, el programa fue un fenómeno en todos los sentidos.

La Música:


La discográfica responsable de esta recopilación fue Vale Music y se fundó en el mismo año que Crónicas Marcianas. Se especializó en música dance con inefables recopilaciones como el Caribe Mix, Superventas, etc. Además, la compañía fue la culpable de dar alas a recopilatorios musicales de programas televisivos como Gran Hermano.

Vale Music se llevó de otra compañía a dos DJ en auge como eran José María Castells y Toni Peret que venían de arrasar con sus collages musicales para el extinto sello de Max Music (los maravillosos Máquina Total). Después ficharon de la competencia a Quique Tejada que venía de petarlo con sus Blanco y Negro Mix.

Gracias a Crónicas Marcianas Mix, crearon el primer videoclip para Vale Music que desprende un olor noventero bastante doloroso. Los tres dj, bautizados como el Dream Team, fabricaron los mejores megamix del mercado y en muchas ocasiones, potenciaban (y mejoraban) las canciones mediante el concepto mashups. Este término, y que me perdonen los más puristas, era la mezcla de dos canciones que daban como resultado una nueva canción. Por ejemplo, combinaban la a capella de una canción con la base musical de otra.

Hubo una época (quizá coetáneas en su tiempo) que a las películas de comedia se les añadía el “Como puedas” y a las recopilaciones musicales se les incluía el término Mix (Currupipi Mix, Expediente Mix, Bombazo Mix, Ibiza Mix…).

El casete:

El formato de Crónicas Marcianas Mix era un doble estuche de casets con la portada del planeta Tierra en una cinta y en la otra, el planeta Marte. Incluían una descripción de los deejays en tono jocoso y en el otro volumen, se veía el planeta Marte con una agradable sonrisa y una descripción festiva de los componentes del programa.




Sorteaban 10 viajes de visita a las instalaciones de la Nasa en Cabo Cañaveral. Desconozco hasta qué punto esa lotería fue cierta.


La selección dance del recopilatorio está chula y contiene todos los hits que lo petaban ese año. Hubiera sido un despropósito que un programa de aquellas dimensiones generara una recopilación musical sin licencia y con temas desconocidos. Ha pasado.

Como curiosidad chusca, apareció un Crónicas Marcianas Mix de marca blanca y sin licencias. Se podían escuchar “grandes hits” como Backstage boys (Everybody), Deck (Laura no está) o mi favorita Monik Orange (entender el amor).

Opinión:

No me gusta:

Al ser una recopilación inspirada en un programa de televisión de los 90, las referencias que se escuchan en el megamix pueden resultar anacrónicas.

No me deleita la versión barata de “Barbie Girl” de Aqua perpetrada por M.C Barbie. Duele al oído. También dentro del cassete de Marte, eliminaría a Natasha Hagen con su “You and you” que es bastante soporífera y me cargaría sin pestañear, la canción taladro De Bos “On the Run” que es un horror.

Muchos compositores y grupos “arrastraban” auténticos hits y en esta recopilación se escuchan sus segundos (o terceros temas) que no repetían la misma intensidad y frescura que sus grandes éxitos. Por ejemplo, el grupo Corona venía de pegar fuerte con su atemporal The Rythm of the night pero su “The Power of Love” se queda en agua de borrajas o lo nuevo de Outhere Brothers, que venían de triunfar con su divertido Boom boom boom y su nuevo tema es digno de esconder en la cara B.

Tampoco me gusta (pero reconozo que es algo clásico) es el abuso de remixes musicales de canciones de otros géneros como “Bitter Sweet Symphony” o la canción de Savage Garden “To the Moon and back”.

También, en esta compilación vuelve el adorado Paco Pil pero renombrado como Dr. Pil. Estuvo huido durante un tiempo por problemillas con mafias de la zona, pero su vuelta con su “I Want You” no alcanzó los niveles festivos de Viva La fiesta o Johnny Techno Ska.

Me gusta:

Crónicas Marcianas se compone de clásicos dance “soft” como el inolvidable tema de Jonh Wesley “Lover Why”. Se incluye el tema de éxito, “It’s Like that”, que no era más que una versión de una canción de hip-hop del 1983 con una base dance. También se escuchan emblemas del género eurodance como el temazo de la italiana Gala y su legendario “Freed from Desire”.

Además, es un lujo volver a escuchar al grupo valenciano New Limit con exitazos a sus espaldas como Smile o Scream. La canción escogida para este recopilatorio es Every Single Day. No tiene el tirón de las anteriores, pero es potable.

Sus mejores temas se concentran en el caset más terrenal donde aparecen los temazos de Sash! con Ecuador y Dj Quicksilver con su Bellisima. Sash, ha sido uno de los referentes eurodance de todos los tiempos con musicotes como Encore un fois o Mysterious Times.

Se incluye el clásico veraniego de 2 Eivissa “Oh La La La” que también se incluyó en el Ibiza Mix 97 perpetrado por los mismos Dj de esta recopilación. También contiene el tema Z 100 “Arrivariva”, canción con aire italiano usada para publicidad y bastante cañero.

En fin, Crónicas Marcianas Mix acompañó a un programa de éxito y supo aprovechar la coyuntura del dance de los 90 perpetrado por tres fenómenos como José María Castells, Toni Peret y Quique Tejada. Sin duda, un recopilatorio buenrollista y de calidad para los amantes de este tipo de música comercial.

viernes, 21 de octubre de 2022

Aquaslash (2019)

Contiene Spoilers. La película que expondré a continuación trata de un asesino en serie que emplea toboganes acuáticos como medio criminal para triturar gente. Sin duda, la sinopsis de Aquaslash es realmente atractiva y posee una nota de 4 en IMDB pero su baja valoración no me amedrenta. He visto películas de trolls gigantes, de un conejo asesino en serie, gente que se queda atrapada en un telesilla, turistas olvidados rodeados de tiburones y de un yogur extraterrestre que parasita en seres humanos para manipularlos a su antojo. ¿Qué puede salir mal? Casi todo.

Aquaslash (2019) es una película canadiense de serie B con una duración de 72 minutos que roza el “mediometraje”. Su inicio contiene la mayoría de clichés del género. Unos jóvenes que celebran su graduación, se drogan, fornican como salvajes del Serengueti, se pelean, etc. También vemos a un guaperas protagonista que canta en un grupo de música pop-punk, la pandilla de malotes, las tías buenas, los padres manipuladores y codiciosos y los monitores que sudan de la seguridad de las instalaciones. Aquaslash es un “retroslaher”, mezcla entre Viernes 13, Piraña 3D y la maravillosa serie de los Vigilantes de la Playa.

La película no se esconde en mostrar una sugerente escena (sin sentido) de lavado de coches en bikini y por supuesto, la cocaína es el nuevo Nesquik para desayunar entre la juventud. Sin embargo, ante tal despiporre, un desconocido asesino va rebanando al personal en visión de primera persona para dejar con la duda al espectador. Aunque se palpe el misterio en sus crímenes, previamente las víctimas hablan con el homicida demostrando que hay una cercanía entre ambos.

La idea original se cimenta en una leyenda urbana que se difundía por países como Canadá o Australia donde delincuentes instalaban cuchillas de afeitar en los toboganes y se esperaban al final de la atracción para ver el espectáculo de sangre. En nuestro país, se llevaba más lo del corte de digestión si nos bañábamos antes de las dos horas. Cada país, tiene su folklore.

Después de observar dos aburridos tercios de película, abriendo subtramas insulsas y de escenas de sexo softcore, por fin vemos como el asesino coloca dos cuchillas afiladas en uno de los tres toboganes más populares. Uno de los personajes más odiosos de la cinta se percata del plan criminal e intenta alertar al resto de bañistas pero nadie le cree. Como repulsa, es lanzado por uno de los toboganes con tan mala suerte que es el bajante con el nuevo accesorio mortal. Obviamente, tampoco funcionan los walkies de los socorristas y aunque aparezcan trozos humanos al final de la atracción, los bañistas se lanzan con saña por el tobogán. Es maravilloso.

Sin embargo, no todos los bañistas alcanzan la piscina final ya que forman un tapón humano en la zona de las cuchillas que no les deja progresar. Cada desgraciado que se desliza por el conducto, provoca que el primero que estaba atrapado en las cuchillas acabe mutilado en tranchettes. Un efecto dominó mortal de lo más gracioso y para un servidor, es la mejor parte ya que como no empatizas con ningún personaje, quieres ver a todos licuados.


Comienza a correr la sangre y los trozos humanos se apelmazan en la desembocadura de la atracción a la vista del público. La película tampoco esconde las porciones de dummies que se deslizan por la rampa. La desgana de su director, no evita ver como unos bañistas se muestran impávidos aunque aparezcan rodeados de porciones humanas. Chapotean la casquería como si de una mosca ahogada se tratara.

El grupo musical donde toca nuestro protagonista se llama: The Blades (Cuchillas) y la que organiza el evento pregona que será un fin de semana de muerte al estilo de los 80. Señales de confianza. Después vemos a varios jóvenes arreglando una furgoneta Volkswagen hippie de los años 50. No importa la fidelidad de fechas porque queremos ver “chicha”.


En resumen, Aquaslash peca de tramas vacuas que son dos inaguantables tercios del metraje y el “presunto” asesino sólo se sirve de un tobogán para cometer sus crímenes sin ningún tipo de originalidad ni mecanismo sofisticado. Soy consciente de que es un producto de bajo presupuesto pero Saw (2004) triunfó con dos tíos metidos en una habitación y con un poco de gracia.  Aquaslash es una estafa donde cada escena finaliza en las aguas residuales del contenido streaming. A priori, se contaba con una idea original pero su ejecución es penosa. El espectador adquiere una prisa necesaria en ver como mutilan a los estudiantes.

Para más inri, se estrenó en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas sin efectos visuales ni el montaje de sonido finalizado. Su director tuvo que pedir un poco de indulgencia a los espectadores para evitar el fustigamiento. Los efectos visuales son obra de la agencia Blood Brothers FX, que se encargaron de los efectos de la simpática (y también canadiense) Turbo Kid con Michael Ironside. Aquaslash fue dirigida por el canadiense Renaud Gauthier y anteriormente sólo había dirigido Discopathe, que se ambientaba en la década de los 70 y trataba de un hombre que asesinaba a personas gracias a la música disco.Curiosamente, esta última peli está mejor valorada en Filmaffinity que en IMDB. En Filmaffinity, ya se sabe que una película de autor y de un país como Canadá, es una golosina para el voto adulterado.  

                    

Spoiler: Quizá otro punto fuerte de este esperpento es el motivo por el cual una de las monitoras es la responsable de la escabechina juvenil. En un maravilloso flashback, observamos a una niña que ve como su padre se ahoga en una piscina de ese mismo parque acuático. El padre fallece por la negligencia del personal de emergencia ya que éstos estaban ocupados “dándose el filete” unos con otros. La niña quedó traumada pero esperó pacientemente a ser mujer para cobrar su venganza. Sublime.

La rotura de la cuarta pared de la asesina en los minutos finales es devastadora e impactante. (Lo siento por el “spoiler” pero igualmente no la váis a ver).

La película fue filmada en el parque Super Aqua Club de Quebec.

Como “bonus track” y para que entréis en contexto, os dejo un escrito de un periódico sobre un parque acuático maldito llamado Action Park de Vernon (Nueva Jersey). El artículo citaba: “Abrió en 1978 y cerró en 1996 para siempre con nada menos que seis muertes, incluyendo tres por ahogamiento, un ataque al corazón tras un shock en el agua, un golpe en la cabeza después de que una atracción saliese volando y una tras ser electrocutado”.


“Eso sí, no había ninguna atracción que pudiese superar el horror del famoso Giro Bomba (Cannonball Loop): la atracción estrella, compuesta de un tobogán de agua con un giro vertical completo. Es más, si hacemos caso a las leyendas urbanas que circulan por ahí, cuando hicieron las pruebas para la atracción con un muñeco, este terminó sin cabeza. Mulvihill pidió a los empleados que la probaran, y la mayoría salía de la prueba con narices sangrantes y moratones en varias partes de su cuerpo. Si eso no disuadió a los dueños para seguir adelante, nada lo iba a hacer, y la atracción salió adelante. Solo duró un mes abierta, antes de que las autoridades la cerraran a cal y canto.”