miércoles, 16 de julio de 2014

Detrás de la máscara: El ascenso de Leslie Vernon (2006)


Sinopsis:

Leslie Mancuso (Nathan Baesel) es un joven aspirante a asesino en serie que prepara con ilusión su prueba final: asesinar a un grupo de jóvenes en una cabaña abandonada. Para tal magna obra, Leslie acepta ser filmado por unos jóvenes periodistas encabezados por Taylor Gentry (Angela Goethals). A través de la cámara Leslie nos informará del modus operandi a seguir y nos aclarará que no sólo se trata de asesinar al prójimo sino que detrás de la máscara existe una filosofía muy arraigada entre los reputados “serial killer”.


Tutelado por un asesino en serie jubilado (Scott Wilson), Leslie se dispone a planificar todo el proceso: modifica su apellido por el de alguna leyenda, la elección de una máscara, la ubicación de la cabaña, escoger a una virgen protagonista, etc. Leslie lo tiene todo preparado pero descubre con entusiasmo que tiene un perseguidor, su antiguo terapeuta el Dr. Halloran (Robert Englund), que intentará evitar la masacre.


De mayor quiero ser asesino en serie:

Hay personas que dedican su vida a la taxidermia, o a ser campanólogo o a formarse como tornero fresador; Leslie Vernon estudia para ser… asesino en serie. Antes de comenzar, permitirme el lujo de aportar que aunque esto sea un film de ficción, en Estados Unidos y liderando el ranking; en los últimos 100 años se han registrado oficialmente 2.088 asesinos en serie seguido de Italia con tan sólo 100. 

Original película de bajo presupuesto filmada a modo de falso documental (o found footage que queda más chic) que homenajea a aquella estirpe slasher que tanto nos cautivó en las décadas de los 70 y 80. En la película nos aclaran que los amigos Jason Voorhees, Chucky, Freddy Krueger y Michael Myers nunca han formado parte del celuloide sino que han estado entre nosotros cometiendo crímenes a su antojo.


Toda vocación sociópata es favorable a la imitación y por tal motivo aparece este personaje, Leslie Vernon, un joven aprendiz de serial killer, fascinado con las atrocidades de sus antecesores y un estudioso en materia slasher. Leslie nos humanizará el contexto del lugar del crimen y nos aclarará cualquier elemento que creíamos sobrenatural en el comportamiento de estos maestros del cuchillo. Gracias a esta sabiduría “slasher”, Leslie Vernon nos dará cátedra de cómo, cuándo y el porqué se debe acechar a la presa según su entorno. Todo el mundo sabe que asesinar no es cosa de un rato, tiene su aquel.

Nuestro protagonista Leslie no estará solo ya que posee la inestimable ayuda de Eugene, un asesino en serie jubilado e interpretado por Scott Wilson (Hershel de la serie Walking Dead); y además contará con un antagonista de lujo, el gran Robert Englund que interpreta el rol de fiel perseguidor y de antiguo psicólogo de Leslie. Este papel de Englund ofrece un pequeño homenaje al terapeuta que trataba a Michael Myers en la clásica Halloween (1978) interpretado por el actor Donald Pleasence .


La cinta mezcla el documental con la sátira, sin ser abusiva y sin caer en la típica idiota broma visual. Además cuenta con un convincente surrealismo que nos embaucará de tal manera que veremos que ser un asesino en serie puede ser una profesión muy digna. Sin duda las buenas interpretaciones de los chavales, sobretodo la de Nathan Baesel como Leslie Vernon, ha despertado una legión de fans que no dudaría en apoyar a Leslie Vernon como el nuevo “resucitador” de este subgénero.


Su director Scott Glosserman que filmó la cinta en 24 días y que poco más ha hecho por nosotros, explicaba que cuando le pasaron el guión se estuvo partiendo el pecho durante toda la lectura ya que el libreto inicial declinaba más a la comedia de lo que se muestra en pantalla. Por ejemplo, tenían escrita una escena en la que el protagonista invitaba a Jason, Freddy Krueger y a Myers a jugar al póquer. Vestidos de calle charlarían en plena timba de cómo empezaron a asesinar y comentarían entre risas cómo Leslie Vernon no dejaba de enviarles demostraciones para obtener su beneplácito.
La película tuvo un estreno muy limitado en los cines yanquis pero donde se llenó de gloria fue en los festivales de cine y de terror que entre aplausos y premios la elevaron a imprescindible. Entre los diversos premios que ganó estaba el galardón Carnet jove – Mención especial del Festival Internacional de Sitges.


Aunque la idea es realmente original, hay constancia de una película belga que emplea este mismo estilo documental sobre las peripecias de un asesino en serie mientras es filmado por unos reporteros. El título de este film es Ocurrió cerca de casa (1992) y posee un tono más crudo, oscuro y serio que Detrás de la Máscara que cuenta con más ritmo, más entretenimiento y más gracia si cabe.


El nacimiento de la máscara del film nace del encargado de los efectos visuales, un tal E. Larry Day, que se inspiró en un libro de fetos para dar forma a la careta; aunque indirectamente, tanto por el color como por el aspecto recuerda mucho a una cabeza de tortuga. Animal que tiene como mascota nuestro protagonista.


Lástima que en el tercer acto del film vemos un cambio de registro que deriva a una película de terror al uso. Vamos… que en su última media hora el falso documental se transforma en un minifilm slasher de terror convencional bastante malo y sin ritmo; cambiando la cámara doméstica por la de toda la vida y con menos gancho que la guadaña de mano de nuestro asesino. En conclusión, original y divertido film que flojea en el metraje final sin ser preocupante.

Leslie Vernon y su manual slasher:


No daré mucho la brasa pero a grandes rasgos; Slasher es aquel subgénero de terror donde suceden una serie de asesinatos de gran violencia visual perpetrados por una figura (casi sobrenatural) denominada comúnmente (vamos, de toda la vida) como Boogeyman (hombre del saco). Normalmente, este asesino/a se cubre con una máscara y ha padecido en su niñez una experiencia traumática que le acarreará un estado de desprecio por la vida. En este caso nuestro protagonista, Leslie Mancuso cambia su apellido por el de Leslie Vernon, que según cuenta la leyenda, Leslie Vernon, fue un niño esclavizado a arar la tierra y que poseído por el diablo decidió asesinar a sus padres con su guadaña de mano. Más tarde este niño fue arrojado por una catarata por los coléricos ciudadanos de la zona. Este acto recuerda al origen del personaje de Freddy Krueger que fue apaleado y quemado vivo por una turba de padres cabreados.


Las víctimas de estos ciudadanos ejemplares suelen ser jóvenes que buscan la lejanía de sus progenitores (cabañas, campamentos…) para poder cometer sus fechorías: actos sexuales prematrimoniales, consumir drogas a tutiplén y darle al “alcojol”. Dada la condición voyeur del asesino y el deseo sexual que muestran sus objetivos, una característica elemental del serial killer es la elección de un arma blanca como instrumento letal. El arma blanca posee una implicación fálica (ya sabéis de entrada y de salida) que quizás una arma de fuego no reflejaría tanta connotación sexual. Por eso nuestro protagonista, Leslie Vernon, se pertrecha con algo largo y duro como una hoz (o guadaña de mano) simbolizando la virilidad del asesino que intenta mancillar a la virgen de turno.

Otro elemento crucial es la denominada Final girl, figura femenina que planta cara a nuestro perturbado. Normalmente este personaje viste “monjilmente”, es de gran intelecto, presiente el peligro y no es escuchada por el resto de asistentes, no practica sexo, no consume drogas y normalmente es virgen (en esta época sería improbable ya que ni en la ESO encontraríamos un personaje con tales características). En Detrás de la máscara, Leslie Vernon nos muestra las pautas a seguir para la localización de una virgen en la puerta de un instituto. La tenencia de himen permite a cualquier fémina ser candidata a final girl.

Los únicos pennes que ha visto son macarrones.
Leslie Vernon prepara la cabaña para que se produzcan aquellas situaciones que tanto hemos visto: manipular los fusibles para despertar el caos y obligarlos a bajar al sótano, arrancar las bujías de los coches para que no puedan escapar y sabotear cualquier tipo de arma (hachas, palas…). También nos comenta que nunca un serial killer puede aniquilar a nadie si la víctima se encuentra dentro de un armario ya que este habitáculo simboliza un útero y dentro de él, aún todos somos inocentes.


¿Por qué siempre recae la superviviente en una figura femenina? Para que el espectador perciba inseguridad debido a la menor agresividad y fuerza física de la chica comparada con el monstruoso asesino de turno que con no mucho esfuerzo ya habrá matado a unos cuantos jóvenes atléticos del equipo de Lacrosse de alguna universidad.
Otro elemento importante es el plano subjetivo de la cámara para transmitir emoción al espectador, ya sea sintiendo su respiración o escuchando sus sonidos guturales. Un ejemplo extremo sería el film Maniac donde todo ocurre a través de los ojos del psycho killer en cuestión.

Hay una simbología curiosa sobre si los asesinatos son postcoitales o durante los prolegómenos del acto sexual pero este es otro tema. Otra característica muy slasher es la abundante filmación de secuelas (ej. Viernes 13 tiene 12 partes); por este motivo y como buena slasher ya se ha barajado la filmación de una continuación titulada Detrás de la Máscara: La rebelión de Leslie Vernon. Repetiría el mismo reparto contando con el abanderado de lujo, Robert Englund, pero la financiación de esta secuela se basa en el crowdfunding por Facebook y la cosa puede ir un poco más lenta. Si el público lo desea por unos 750 $ (pagas tú) puedes ofrecer tus servicios como figurante en esta secuela y estarás ayudando a que se filme. Es más, todo es tan precario que el DVD/Bluray del film se vende por encargo (si no fallan mis fuentes). ¿Qué fuentes…?

Cuando mires para otro lado, ya no estaré.
Curiosidades:

Aparecen un par de cameos de leyendas del cine fantástico y de terror como la pequeña y fallecida, Zelda Rubinstein (Poltergeist). Detrás de la Máscara fue su última película y el director llegó a confesar que ni sabía si estaba viva. Y también aparece Kane Hodder que fue aquel armario empotrado que interpretó más de una vez a Jason Voorhees (Viernes 13) y que se muestra en pantalla como aquel señor que no quiere ser entrevistado en Elm Street.



Se ha hecho una figura del psycho killer en cuestión por DeConte Coleccionables, he aquí.


La protagonista, Angela Goethels, apareció con 10 años en Solo en Casa como la pesada hermana del personaje de Macaulay Culkin.


El personaje de Robert Englund se llama Doc Halloran en homenaje al personaje Dick Hallorann que fue aquel hombre de raza negra de la película El Resplandor (1980).


La canción que suena en los créditos finales mientras el personaje Leslie Vernon se… es del grupo Talking Heads, titulada Psycho Killer, idónea para este film. Es graciosa, la canción.

Cuando Leslie Vernon va a la casa de Eugene a tomar unas “gordas”, se puede observar el mítico cubo de Hellraiser.



En la puerta del instituto, cuando Leslie dilucida que tipo de víctimas son las más idóneas para su trabajo, se observa a tres niñas saltando a la comba en homenaje al señor Freddy Krueger.


Aunque no se confirma en el film, el asesino en serie jubilado interpretado por Scott Wilson (Hershel de Walking Dead) podría corresponder al serial killer de la película Navidades Negras (1974), considerada como una de las primeras slashers. La cinta trata sobre un asesino de chicas de una hermandad durante la Navidad, pero lo bueno es que el actor que ponía la voz en las amenazantes llamadas telefónicas de esta peli se llama Nick Mancuso igual que el apellido que tiene el protagonista de Detrás de la Máscara, que se hace nombrar Leslie Mancuso.



En realidad el personaje principal se llama Leslie Mancuso y no Leslie Vernon, pero lo cachondo es que el apellido Mancuso (aparte de la curiosidad anterior) es el mismo apellido que el del productor Frank Mancuso Jr, famoso por producir las secuelas (de la 2 a la 8) de la saga Viernes 13.

Al principio del film cuando la periodista nos habla de los pueblos donde actuaron los serial killers; se puede observar un cartel que indica Red Rabbit en homenaje a la caja de cerillas que encuentra el Dr. Loomis en la película Halloween (1978).


Cuando Leslie Vernon se pone mono para la intervención asesina se puede observar unos cubos formando la palabra “redrum” en alusión a la película “El Resplandor”, aunque cueste de ver gracias a la “enorme” calidad de la foto.


Las tortugas de nuestro protagonista se llaman Church en referencia al gato de la peli Cementerio Viviente (1989) y Zowie, en mención al perro de la cinta Cementerio Viviente 2 (1992).

A disfrutar del verano.

miércoles, 25 de junio de 2014

Mi chica (1991)


Sinopsis:

Vada (Anna Chlumsky) es una niña de 11 años que vive con su padre, Harry, (Dan Aykroyd), propietario de una funeraria situada dentro de su propia casa. La madre de Vada falleció en el parto y la niña se culpa de ello. Vada es diferente a otros niños y le cuesta encontrar amigos gracias a su exagerada hipocondría ante la enfermedad y a su convivencia diaria entre cadáveres y muerte.  

De pronto aparece Shelly (Jamie Lee Curtis) que solicita el empleo de maquilladora de muertos y no tardará en enamorarse del padre de Vada. Esta relación despertará el odio de la niña que intentará separarlos. Sin embargo, Vada encuentra un gran apoyo en su único y mejor amigo, Thomas (Macaulay Culkin), un niño con gafas de culo de botella y alérgico a todo.


La inocencia y la confianza que nace entre Vada y Thomas, finalizará en un primer beso que sellará aún más su amistad; pero una nueva tragedia originará en Vada una madurez que le llevará a ver la muerte como un paso más y un nuevo comienzo.

Película (spoileo a lo bestia):


En nuestra vida amorosa, hemos vivido muchas situaciones que perdurarán talladas en nuestra corteza cerebral hasta tiempos inmemoriales, desgraciadamente tanto para bien como para mal. No creo que haya persona en la faz de la tierra que no recuerde aquel baboso primer beso o aquel primer gatillazo acompañado del humillante “no pasa nada” o aquel verano en el que te inventabas una novia del pueblo con el objetivo de esconder otro estrepitoso fracaso. La película Mi Chica sintetiza todos estos elementos de nuestra enamoradiza infancia (quitando el gatillazo) dándonos un viaje hacia el pasado y regalándonos uno de los besos más inocentes y hermosos del cine. Tan marcada quedó esta escena que en gran parte de Sudamérica la película se tituló “Mi primer beso”.

Mi Chica (sinónimo de Mi Jaca en algunos pueblos de la península) es una película lacrimógena y un clásico inmortal de los 90 que se permite un crossover entre la comedia romántica, el humor negro y el dramón. Con estos elementos sobre la mesa me atrevería a aventurar que no es una película destinada a un público infantil, por mucho que la historia trate de dos agradables niños en edad escolar. Sin embargo sí puede ser muy pedagógica ya que se argumentan temas espinosos con inteligencia como pueden ser la muerte, la enfermedad, superar el vivir sin una figura materna, primera menstruación y la pérdida de tu mejor amigo. Es más, la película pasó de ser para mayores de 13 años a menores de 13 años con supervisión de un padre en un breve período de tiempo. En definitiva Mi Chica es un poco cruel pero con encanto.


Así eran los 90, films directos, sin artificio y tocando la patata facilitando la salida del lagrimote. Y doy fe de este axioma porque muchos espectadores de aquella generación quedaron traumados al ver como esos niños forjaban una irrompible y poderosa amistad para a posteriori ser cercenada bruscamente. Más o menos como sucede en la serie Juego de Tronos donde encariñarse con cualquier personaje, es realmente un tremendo error.

Mi Chica no deja de ser un drama familiar pero un drama de 15 millones de dólares de presupuesto que se saldó con unos 65 millones totales en taquilla gracias al tirón de Culkin que arrastraba el éxito de la mítica Solo en casa (1990). A Mi Chica le fue bien. No puedo dejar de preguntarme cómo un film de estas características puede costar 15 millones en comparación a otras películas de apariencia más elaborada como Rocky, presupuestada en un millón o por ejemplo, Mad Max, con un saldo de sólo 200.000 dólares. Supongo que el confeccionar las abejas que pican a nuestro entrañable Culkin mediante un potente Spectrum, fue el detonante de tal pingüe presupuesto.


Sin duda, la interpretación de Anna Chlumsky es la clave del film que nos llega a teletransportar a una época que no volverá, y nos hará reír con su hipocondría desmesurada. Curiosa es aquella escena en la que Vada al ver un cadáver de cáncer de próstata, intenta convencer a su médico de cabecera que ella también padece dicha enfermedad. También el film posee simpáticos “puntazos” como cuando explican que consiguieron sintonizar una emisora de Oklahoma a través de los dientes de su tío porqué le habían injertado una placa de metal en su cabeza o cuando Vada echa a patadas al personaje de Culkin porque le ha venido la regla y lo ve injusto (preguntad a vuestro sector femenino), o cuando la abuela, ya senil, arranca a cantar en mitad de velatorios ajenos. La película se compone de unos diálogos bien construidos y con ingenio; y hace posible que de una historia aparentemente ñoña, se convierta en uno de los grandes clásicos de nuestra infancia y lo más importante, en uno de los mayores hitos cinematográficos que nos pudiera dar un videoclub.


Ficha técnica:

Anna Chlumsky, desapareció del mapa y ha participado esporádicamente en series de TV (Rockeller plaza, Ley y Orden, Hannibal…) y es que a raíz de la saga Mi Chica, se vio el percal y vaticinó que del éxito al fracaso había un paso. Culkin este paso no lo vio venir. Como curiosidad Chlumsky estuvo a punto de participar en Parque Jurásico pero se quedo a las puertas de la isla y se dedicó a aparecer en diversas bazofias hasta que a los 17 años se retiró para seguir con sus estudios. Bien hecho.


También ahí están Dan Aykroyd, y la heroína de Mentiras Arriesgadas, Jamie Lee Curtis que dado el éxito de la primera Mi Chica también participaron en la secuela (Mi Chica 2, 1994) pero anteriormente estos dos actores ya coincidieron en la divertida Entre pillos anda el juego (1983). Caso idéntico sucedió con Anna Chlumsky y Macaulay Culkin que coincidieron en la familiar Solos con nuestro tío (1989) pero esta vez Chlumsky sólo hacía de relleno como alumna de un colegio, mientras Culkin ya estaba en la cresta de la ola para posteriormente caer de narices en un montículo de sospechoso polvo blanco.


Mi Chica 1 & 2 fueron las últimas películas de su director, Howard Zieff, que murió en 2009 por complicaciones de Parkinson. A reseñar aparece en el papel de tío de la niña, un tal Richard Masur, que lo recuerdo de It (1990), que fue aquel personaje que, si no erro con alevosía, era el gracioso del grupo y también aparece un tal Griffin Dunne en el papel de profesor de Vada, que lo hemos visto en Un hombre lobo americano en Londres (1981).


La banda sonora está orquestada por el compositor James Newton Howard conocido por ser el creador de las melodías que acompañan las películas de Shyamalan, entre otras; y realizó para Mi Chica un tema central muy de “familia feliz” y bastante pegadizo. Y como curiosidad para que veáis como impactó el film tanto en el público estándar como en los tíos duros, el grupo de heavy metal Anthrax, en su álbum “Sound of White noise” incluyó para finalizar el CD un diálogo del film donde el profesor de Vada, aconseja a su clase que sean peligrosos e impredecibles y sobretodo que hagan ruido.



Cómo colar política en un drama infantil:

Me resulta regocijante captar los detalles políticos que a priori no son concluyentes ni pintan una boñiga en el film pero sí que intentan de una manera u otra influir al espectador sobre que corriente ideológica es la más correcta a la par también que se vocifera para que lado “carga” el director. Ahí van unos ejemplos.

En los primeros minutos cuando nuestros inocentes niños corren en bicicleta por un callejón, vemos el primer detalle electoral. En el subliminal cartel aparecen Nixon contra Agnew; los dos republicanos y que se jugaban la presidencia del partido en el 1972, pero donde llega el redoble de tambor es en los minutos finales. La protagonista de 11 años cita en voz en off que las cosas ya le van un poco mejor porque ella y su amiga Judi se sientan en el mismo pupitre y porque en el partido republicano se acaba de reelegir al señor Nixon como presidente. En resumen, que se muere tu mejor amigo, un niño de 11 años con toda la vida por delante por una picadura de abejas asesinas y que le han producido un ataque anafiláctico con un cuadro clínico de fatiga para respirar, vómitos, calambres abdominales, arritmias, colapsos circulatorios y edema pulmonar; pero no pasa nada porque la reelección del señor Nixon palia todo ese sufrimiento en la niña. Con dos huevos. Redoble de tambor y platillo.



Sin duda, mis palabras son una divertida exageración ya que la muerte del pequeño Thomas es unos de los puntos duros, bien llevados y emblemáticos del film, y tampoco hemos de estigmatizar a la niña de por vida por la muerte del agradable Thomas. A parte para mitigar nuestro dolor recuerdo leer que la actriz afirmaba que no había visto a Macaulay Culkin en 20 años. Y aunque Culkin y Nixon tienen similitudes (los dos acabaron defenestrados en sus carreras profesionales), yo también simpatizaría antes con Nixon que con Culkin y a éste lo sacaría rápido de mi vida.


Ojo la chapilla
Aparcando el cachondeo y el sinsentido del párrafo anterior, también hay una secuencia en la que el personaje de Vada le dice a Thomas, a modo de insulto, que es un pacifista. Éste se cabrea como una mona y le responde enfadado que no es cierto que él sea pacifista. Otro elemento político conservador respecto al rollo de Vietnam.
El amigo lector se dirá, amigo Argail, esto es una casualidad, exageras tío, deja el peyote…pero no… he hecho los deberes y en Mi Chica 2 vuelven a aparecer connotaciones políticas y con más virulencia.


Mi Jaca 2
Un ejemplo breve. En esta secuela el niño del Último del Gran Héroe (sí, es él) le llega a decir a un policía que es un monitor de Hitler por ser republicano y éste le responde que se vaya a vivir a una comuna hippie. A lo que muy sutil el policía nos ilustra que tarde o temprano hay que sacar la basura (en referencia a los hippies) y que no podemos estar ayudando a nuestros semejantes toda la vida porque ese concepto no pertenece al mundo real. Al levantarse el policía, advierte a la chica, a Vada, que vigile con quién se relaciona como dando a entender que el niño del Último gran héroe es la peste por tener inclinaciones demócratas y/o/u socialistas. Fantástico.



Curiosidades:

Los actores protagonistas ganaron el galardón a “mejor beso” en aquellos extraños premios que celebra la MTV (MTV Movie Award) en 1992. También Anna Chlumsky ganó el premio a mejor joven promesa en los también anómalos premios Young artists awards del 1993.

En una escena se observa a Dan Aykroyd como le deja un osito de peluche a su hija en la almohada. A continuación, el peluche ha huido por la ventana y no aparece en pantalla.



La película se iba a llamar “born jaundiced”, que si no fallo estrepitosamente, su traducción sería “nacido ictérico” y se refiere al color amarillento de la piel que padece el bebé al nacer a causa de la inmadurez del hígado. Al tener este horrible título se preguntó al equipo técnico que dijeran un título para la película bajo un premio de 500 dólares. Al final el título que conocemos se lo adjudicó el productor de la película Brian Grazer. O sea que se pagó a sí mismo (ja!).

La British Board of film classification que se encarga de clasificar las pelis en el Reino Unido, insistió en que Mi Chica llevara una advertencia para los niños; ya que hay una escena en que nuestros protagonistas realizan un pacto de sangre. Este aviso se originó por el miedo que había en aquella época sobre el contagio del VIH (SIDA para los amigos).



Cuando los dos niños huyen de la colmena, hablan en la escena pero sus bocas no se mueven. Supongo que al estar corriendo no quisieron agotar a los chavales y se decidió acoplar sus voces en post producción.

Hay un videojuego casero y online dedicado a Mi Chica donde el objetivo es manejar al personaje de Culkin y evitar que sea picado por unos antófilos (abejas según Wikipedia). La salud del personaje en el juego se mide a través de un anillo del humor que dependiendo del color necesitarás un antihistamínico o no.





Dan Aykroyd, se quedó insatisfecho con Mi Chica 2, y quiso dirigir una tercera parte pero fue consciente de que el pequeño reducto que la iría a ver sería bastante insignificante. Aykroyd espera que Cazafantasmas 3 le dé pasta para poder filmar una tercera parte de Mi Chica, sin peligro alguno. Según cuenta todos estarían interesados en volver, hasta la niña no tan niña, Anna Chlumsky, sin embargo hay un vídeo que circula por Youtube donde la actriz niega su reaparición. También ese mismo artículo cuenta que Culkin estaría interesado en volver pero este rumor no tiene muchas luces ya que en el primer film fallece y la única forma de aparecer sería en Cazafantasmas 3 a modo de ectoplasma.


Un abrazo, compis.


Mi Chica (intro) por soytutioargail