martes, 16 de junio de 2015

Top 5 de películas que dan mucha rabia (ira homicida)


En mis mundos de piruleta cinefílica, con mucha diversión a raudales, de vez en cuando dejo que se cuele alguna película de aquellas que al finalizar no te deja indiferente. Que acabas un poco jodido. Son películas con historias repulsivas rodadas de forma admirable. Cintas que uno prefiere ver sólo una vez, a sabiendas que este enunciado puede hundir sus ventas en formato doméstico (ja).

Se podría denominar esta lista como una especie de podio sobre dramas psicológicos totalmente subjetiva y por supuesto, no completa dada la pobre retención de mi memoria y a los radicales libres. Soy consciente que hay un amplio catálogo sobre contenido “brutote” por el celuloide como pueden ser A Serbian Film (2010), I Spit on your grave (1978) (2010), Saló o los 120 días de Sodoma (1975) y hasta a su manera podrían entrar pelis más comerciales como Eden Lake (2008) o United 93 (2006). Sin embargo, para su confección he tenido más en cuenta hechos más sociales, más cercanos, más comerciales ya que dudo que la población para navidad se vaya regalando Bluray’s de A Serbian Film. Aunque todo puede ser.

Fassbender estaba jodido en Eden Lake
Para un servidor la lista confeccionada me despierta tal furia que es como si la espada de Wallace me surgiera de la bragueta para impartir mi propia justicia en esas lides. También el espíritu de Charles Bronson me aflora.

Pero lo peor de este subgénero social es que muchas historias están basadas o adaptadas a partir de hechos reales. Relatos auténticos donde aflora una agresividad humana inexplicable. 
Una parte de la psicología está de acuerdo que nuestra agresividad es innata, que viene de fábrica como cuando sonríe un recién nacido. Y este aspecto se defiende por motivos de supervivencia y de territorialidad. Sin embargo, otra parte de la psicología afirma que la violencia humana proviene de un aprendizaje social y que la anterior teoría es una excusa barata para escaquearse de la culpabilidad de los hechos. Según este último colectivo cuando una persona o animal experimenta dolor, el acto que desencadena a posteriori es ira y este suceso activa nuestra agresividad. Por esta razón hay un alto porcentaje de Ted Bundy’s provenientes de familias desestructuradas donde estos hijos lo único que han vivido ha sido dolor y frustración. La familia o el entorno pueden inducir a este tipo de aprendizaje agresivo. Por eso os digo que le pongáis a vuestros hijos más Qué bello es vivir y no Martyrs.


Como es un tema espinoso y me he permitido el posturear términos psicosociales sin tener ni idea, empecemos este ranking un poco duro:

5. Carrie (1976) de Brian de Palma / Carrie (2013) de Kimberly Peirce.

¿Carrie? Sí, my friends. Poco hay que comentar de estas cintas nacidas de la obra de Stephen King. Nunca pensé que la escena telequinética del baile como cuando Carrie cumple su escabechina o la escena final del entierro fueran los momentos donde yo aposenté mi tranquilidad. El ataque sistemático a Carrie como por ejemplo la escena de la menstruación y/o la loca de la madre convenciéndola de que es una inútil, me tocaron bastante la fibra. Pero donde llegó el culmen de mi sufrimiento fue el ver a Carrie con una sonrisa; con una ilusión de por fin sentirse viva (e integrada) cuando un chico muy majo la invita al baile. Y después llega el cubo. Un cubo que no contenía la misma sustancia que el recipiente de la película de Flashdance. No importa la versión de Palma o de Peirce, en las dos películas siento como la espada de Wallace se empieza a asomar para perpetrar castigo. Me da pena la chica, hoyga.


4. Tenemos que hablar de Kevin (2011) de Lynne Ramsay. 

Decía un usuario de Filmaffinity que ver esta cinta “era el mejor método anticonceptivo”. La peli es una adaptación de una novela con el mismo título escrita por Lionel Shriver y el film está protagonizado por Tilda Swinton que interpreta a la madre del susodicho cabroncete, que es Kevin.
La película comienza con unos planos de felicidad de la madre, disfrutando de la vida, hasta que queda embarazada. Ella asume el vuelco que ha dado su vida y acepta su nuevo rol de madre pero Kevin ha nacido expresamente para destrozarle la vida mientras el padre de familia permanece impasible a los ataques. Aparecen escenas realmente simbólicas como cuando la madre se acerca con el carrito del bebé a una obra donde suena un martillo neumático porque el niño no para de llorar. El sonido de la obra para ella es como música clásica. O cuando un Kevin ya adolescente se come un lichi con sorna delante de la madre en referencia a la pérdida de un ojo de su hermana pequeña. Y así unas cuantas hasta llegar a la brutal escena donde Kevin arruina por completo la vida de su madre, aunque después haya una gran escena final donde psicológicamente el personaje de Tilda Swinton, gana.


Tenemos que hablar de Kevin nos transmite aspectos discutibles como por ejemplo esa especie de “obligación” que existe de ser padres en algún momento de nuestras vidas o esa costumbre de razonar el porqué del mal, cuando puede que sea innato. Ahí está el debate sobre la creencia de la existencia del gen del mal.

3. Funny Games de Michael Haneke (1997) / (2007). 

Película masoquista donde el espectador va a ver durante 1:50 minutos como dos jóvenes golfistas torturan psicológicamente a una familia de clase media-alta. Toda la cinta es un espectáculo desagradable pero bien filmado. Uno no sabe porque está aguantando la película pero sigue ahí, compartiendo la esperanza de que alguien se escape y pueda pedir ayuda. A parte la cinta en un par de ocasiones rompe la cuarta pared, lo que transmite al espectador que sea cómplice de tal atrocidad. Recordemos la surrealista escena del mando a distancia.
Funny games (2007)
La película empieza por una discusión de unos huevos rotos hasta llegar a la amenaza por parte de los secuestradores de que antes de las 9 de la mañana del día siguiente, la familia habrá muerto. Es un film duro, violento y deprimente pero imprescindible. Es más, suena un poco perturbado pero de toda la lista, puede que sea la más divertida.

Funny Games (1997)
AVISO, FOTOS DURAS A CONTINUACIÓN. Y SPOILERS OBVIOS.

2. Boys don’t  cry (1999) de Kimberly Peirce. 

“Aunque seas medio hombre o medio mono, voy a sacarte de aquí”. Sin duda, lo peor de este género social es que películas como Boys don’t  cry estén basadas en hechos reales.







Hilary Swank obtuvo el óscar a mejor actriz y Chloë Sevigny estuvo nominada a mejor actriz de reparto por esta cinta. Sin duda, el tema actores (también con Peter Sasgaard en el elenco) es el punto álgido de la película.

Arriba, Chloë Sevigny y Hilary Swank en Boys don't cry. Abajo, Teena Brandon y Lana como la vida misma.

La trama se basa en la historia de Teena Brandon, una chica de 21 años que se siente hombre y que sólo busca la felicidad que no ha encontrado en su ciudad natal, marginada por su propia sexualidad. Teena se desplaza a un pueblo rural y conservador, Falls City (Nebraska) y cambia de orden su nombre a Brandon Teena. No tarda en hacer amigos en su nuevo destino pero éstos son un poco problemáticos y varios de ellos exconvictos. Todo va bien hasta que conoce a Lana (Chloë Sevigny) de 19 años de la cual se enamora perdidamente con todo lo que su sexualidad acarrea. Pero Lana también se enamora de Teena y mantienen una relación de amor profundo. Todo sigue su curso hasta que el resto del grupo acaba percatándose de que Teena posee genitales femeninos. El resto es historia. Historia real.

Arriba los asesinos John Lotter y Toom Nissen. Abajo, Peter Sasgaard y Brendan Sexton en sus papeles en Boys don't cry 

Teena Brandon existió hasta que fue asesinada por unos paletos americanos en el 1993, no muy lejos. En una nochebuena, los dos “amigos” del grupo (John Lotter y Tom Nissen) forzaron a Teena a mostrar sus genitales en público para demostrar su sexualidad, después la violaron en un polígono industrial. Teena denunció el abuso a la policía de Falls City pero el agente encargado del caso, Charles Laux, se interesó más por su sexualidad que por protegerle/la, tal y como muestra muy bien el film. Espero que este agente ya esté criando malvas mientras escribo.


Al enterarse de la visita de Teena a la comisaría, Lotter y Nissen van en su busca y la asesinan junto a la pareja que le daba cobijo para asegurarse de que no haya testigos. Todo esto delante del hijo pequeño de la pareja. Lotter fue condenado a pena de muerte y Nissen a cadena perpetua.


Lo que más toca la patata son las reacciones vergonzosas de las partes al emitirse la película. La madre de Teena Brandon se acordó de su hija de sopetón y le pareció todo muy molesto. Se quejó hasta del discurso de Hilary Swank al recoger el premio porque ésta se refirió a ella como Brandon Teena en vez de Teena Brandon. También se quejó de que en el film no se hacía mención de que Teena había sufrido un abuso sexual de niña y que este suceso le provocó el hacerse lesbiana, en pocas palabras. Me gustaría saber dónde estaba la madre en el momento del abuso y si está probada científicamente la teoría causa-efecto en temas de homosexualidad porque entonces reduciría mi ingesta de plátanos por la de kiwis. Por si acaso, a ver si de comer tanto plátano... (sarcasmo modo on).
Hasta el pueblo de Falls City se molestó por el film porque reflejaba a los oriundos del lugar como desgraciados alcohólicos. Aunque escuchando a su gran agente de policía se dan pocas muestras de lo contrario. Si domináis el inglis aquí está el interrogatorio.


1. An American crime (2007) de Tommy O’ Haver. 

Horrible. Película protagonizada por unas colosales Ellen Page y Catherine Keener.

Por motivos de trabajo, unos padres feriantes dejan a sus dos hijas a cargo de una supuesta persona de confianza. Esta persona es Gertrude Baniszewski, madre soltera con siete hijos y seis abortos. Las dos niñas, Sylvia Likens de 16 años y su hermana Jennifer, permanecerán en casa de esta señora a cambio de 20 dólares semanales para su manutención. Hablamos de la década de los 60. Pero todo cambia cuando se retrasa uno de los pagos. Gertrude la toma con las niñas y azota a Sylvia Likens con una especie de pala. Además Sylvia sugiere que no golpee a su hermana porque está enferma de poliomelitis y que le azote a ella por su hermana. En otra ocasión, Gertrude pregunta a Sylvia porque pasa tanto tiempo en una tienda de alimentos. Sylvia le responde que entrega botellas vacías en la tienda para ganarse unos dineros extra. Gertrude no la cree y le obliga a meterse por la vagina una botella de Coca-Cola delante de sus siete hijos. La botella se rompe y la niña se hiere.

Gertrude Baniszewski y Richard Dean Hobbs (15 años), otro torturador
Los abusos siguen y para no escucharla gritar, esconde a Sylvia en un sótano. Ahí es maltratada no sólo por la madre, sino por todos los hijos y por los chavales (y chavalas) del barrio. Ese sótano se convierte en un punto de reunión de los chavales para dar palizas y hacerle otras barbaridades a la niña mientras todo el grupo se lo pasa bien. Todo esto es orquestado por la madre. Un día, la alimaña Gertrude llegó a tatuar a la pobre niña con una aguja“soy prostituta y estoy orgullosa de serlo”.


Como era de prever, un día al limpiarla con una manguera se dieron cuenta de que Sylvia Likens no se movía, ya no respiraba. En fin, gente que no debería haber nacido aparecen todos los días. Lo curioso es que aquellos chicos y chicas tenían entre 13 y 15 años, y en el juicio se les preguntó por qué no hicieron nada al respecto para ayudarla. A lo que respondieron un “No lo sé, señor”.  



Tras su visionado, la cinta acarrea un mal cuerpo bastante importante y más si uno investiga el suceso real, ya que verá que la película comparada con la realidad se queda bastante corta. Este crimen está considerado como el peor asesinato del estado de Indiana y cuando salió a la luz en su época, todo Estados Unidos quedó horrorizado. 


Existe otra película basada en este suceso llamada The Girl next door, que es más dura pero más barata, según la web, aunque yo con esta versión ya tengo suficiente.

36 años más tarde su hermana Jennifer en una misa por su hermana, Sylvia.

Si tenéis y aconsejáis alguna película “chunga” de este tipo, será bien hallada.

jueves, 28 de mayo de 2015

Rey de la montaña (2007)


Reflexiones profundas sobre el cine español: 

Alegría. Pensaba que nunca llegaría este momento pero sí, la primera película española descrita en los lúgubres páramos de Argail.
Durante décadas he vivido con fuerza un cine español deprimente donde sus temas estaban focalizados en la guerra civil, vida rural, pobreza, política, familias desestructuradas, malos tratos, Marisol, putas, cáncer y otras enfermedades de carácter terminal, homosexualidad y transexualidad. Ver cine de evasión en nuestra filmografía española era más extraño que encontrar trabajo por Infojobs. Tarea hercúlea. Si lo veis aventurado pensad en los libros de obligada lectura que teníamos programados para EGB, ESO o Bachillerato y veréis como los cinco primeros temas expuestos, estaban latentes en nuestra doctrina educativa. Era como si el pensamiento intelectual de aquella época no pasara de esa linde. Personalmente me amargaba.


Castigo literario de obligada lectura. Ahora sustituye una pata de mi sofá.
Recuerdo en una charla entre copas, comenté que las mejores películas españolas de los 70 y 80 eran las protagonizadas por los actores Andrés Pajares y Fernando Esteso. Entre risas uno de los comensales me susurró que esa afirmación, viniendo de mí, le avergonzaba. 
Menos mal, que el mismo cine español y las nuevas generaciones de guionistas y directores, han encauzado, no sin esfuerzo, un cine más comercial, más global, más entretenido y menos deprimente. Aun así no se ha eliminado el clásico dicho de que “hace películas quién puede y no quién quiere” y seguiremos sufriendo las handjobs mentales de Julio Medem (Caótica Ana, 2007), transexualidad y mariconeo a tope con Pedro Almodóvar (La piel que habito, 2011), guerra civil al máximo con Fernando Trueba (Belle Epoque y La niña de tus ojos) y ahora el muy de moda subgénero, el andaluz que va al país vasco, el catalán que va a Madrid y el gallego que va a la Alpujarra. ¿Qué visión comercial fuera del país tiene 8 apellidos vascos? Ahora ya con una secuela en marcha. 



Como hablar de oportunidades y economía del cine español ya es cansino sí quiero destacar realizadores españoles que, aunque algunas de sus obras no me apasionen, toquen géneros diferentes, entretenidos y sobre todo que hagan películas más contemporáneas. La mayoría de ellos ya trabajan en/para Hollywood. Ahí está Juan Antonio Bayona (Orfanato, 2007), Rodrigo Cortés (Buried, 2010), Nacho Vigalondo (Open Windows, 2014), Kike Maíllo (Eva, 2011), Paco Cabezas (Tokarev, 2014), Jorge Dorado (Mindscape, 2013), Jaume Balagueró (Mientras Duermes, 2011) y para un servidor, el mejor, un tal Jaume Collet-Serra con dos números uno en taquilla en USA con Non-Stop (2014) y Sin Identidad (2011). Nunca entenderé como un director como Collet-Serra con thrillers de acción tan potentes y realizador de grandes pelis de terror como la genial La Huérfana (2009), me dé la sensación de que no lo conoce ni cristo.



Y este caso, me temo que se repetirá con el director del Rey de la Montaña (2007), el madrileño Gonzalo López-Gallego. A las pruebas me remito con sus últimos trabajos como la pasable Apollo 18 (2011), inaudita en Spain, y que obligó a la NASA a aclarar que el film no era un documental. Fue un éxito financiero absoluto. O la muy entretenida Open Grave (2013), una especie de Mentes en blanco (2006) pero con temática zombie. Open Grave con Sharlto Copley como protagonista, ya por no tener, ni tiene enlace en la Wikipedia en castellano. 
En fin, hay cosas que modificar pero vamos por el buen camino. Analicemos esta joya escondida que es el Rey de la Montaña.  



Sinopsis del Rey de la Montaña:

Quim (Leonardo Sbaraglia) conduce por carreteras bucólicas para encontrarse con su novia. De repente Quim observa una figura en lo alto de una colina que le descerraja un disparo acertando en su vehículo. Quim nervioso se pierde y conduce hasta ver una silueta que se acerca hacia él. Le pide ayuda pero como respuesta recibe otro disparo que le alcanza la pierna. En ese instante Quim huye y encuentra a Bea (María Valverde) también perdida por la zona; pero son nuevamente vistos por los cazadores que les perseguirán hasta darles caza. (Echad un ojo al trailer)



Película:

El Rey de la Montaña es un sencillo thriller de supervivencia que dentro de una atmósfera asfixiante nos relata una historia compuesta por dos personajes, unos francotiradores y unos laberínticos paisajes naturales. Hablamos de un survival en toda regla con el clásico enemigo invisible que aprovechará la orografía de la zona para divertirse usando personas como piezas de caza.


El guión está manufacturado por otro suertudo español llamado Javier Gullón, guionista de la paranoica pero interesante Enemy (2013), que nos explica que la idea del film le surgió a partir de la observación de una silueta que le vigilaba desde lo alto de una montaña mientras éste conducía. 
La película tiene referencias de films como Defensa (1972) y hasta de Rambo: Acorralado, aunque esta comparación me provoque la misma sensación de cuando una vaca mira un tren. Lo dicen los expertos (lo de la vaca). 


El rodaje duró siete semanas, costó 2,7 millones y se filmó en los paisajes patrios de Soria, Segovia, Burgos y Guadalajara. Sin embargo el rodaje tuvo su aquel, ya que una de las cámaras cayó a un río y el director López Vallejo se metió varios hostiones en el rocaje vivo corriendo detrás de los actores cámara en mano. También la distribución de la cinta fue bastante paupérrima ya que la película no se estrenó “en nuestros mejores cines” sino primeramente en Toronto, después en Francia y al año siguiente en nuestra cartelera. Lamenteibol.


El Rey de la Montaña y su visión videojueguil:

El director, amante de los videojuegos, emplea una estética “videojueguil” de los 80 y 90 en varios momentos del film. Por ejemplo, el asentar la cámara por fuera en la parte trasera del coche emulando a cualquier videojuego de coches o darnos el punto de vista de los francotiradores con el clásico shooter en primera persona muy al estilo Call of Duty. Por cierto, las imágenes de shooter en primera persona están hechas con croma.



También el director hace mención en la película al videojuego Getaway donde el personaje principal se apoyaba en la pared para recuperar energía; aspecto que pasa desapercibido en el film, la verdad. Otra escena inspirada en el mundo de los videojuegos es un plano cenital de un coche que circula por una carretera muy al estilo juego Spyhunter. La escena en la peli está hecha con CGI porque no había pasta para mucho helicóptero.


La imagen de la derecha es la de la peli, o no, espera..
Hasta la banda sonora compuesta por David Crespo, poco orquestada y minimalista, recuerda a la melodía del fantástico videojuego Last of us, aunque el videojuego es posterior al film. Y si me pusiera a rizar más el rizo, existe un tercer francotirador en el film llamado Snake nombre que podría estar sacado de las aventuras del personaje Solid Snake de la saga Metal Gear. También, ya que estoy, hay otro shooter llamado Arthas que podría hacer referencia a un personaje del juego de rol World of Warcraft. ¿Casualidad? ¿Acierto de Argail? ¿Tonterías para llenar post? Todo puede ser.



Y es que en sí, el argumento no deja de ser un juego macabro (y social según se mire) donde se nos transmite que aquello es una locura. Véase la decisión final de uno de los francotiradores que no puedo desvelarMuchos espectadores han visto en su desenlace una crítica subliminal a los videojuegos, opinión un poco confusa, ya que personalmente aparte de no oler ese aspecto por ningún lado, como ya hemos señalado, el director es fan de ese tipo de ocio.
Por último como anexo curioso, antiguamente (ahora ya no por razones evolutivas)) el llamado Rey de la Montaña era un juego de niños donde un chavalín se subía a un montículo coronándose por derecho propio como rey. Entonces el resto de jugadores a modo de empujones y bofetadas intentaban usurpar su regia posición. Así eran los juegos de los 80 y principios de los 90, de contacto humano. 

El tío sabe rodar:


La película se divide en tres partes bien marcadas. La primera parte está filmada con cámara estática (escena gasolinera) hasta que llega el primer disparo de un francotirador que alcanza a Quim. En ese instante se inicia la persecución y comienza un segundo acto rodado con cámara de 16 mm al hombro para dar más ritmo y también así facilitar al camarógrafo que pueda desplazarse por grietas, cuestas, maleza, etc. Como curiosidad, obviamente no ese modelo, pero ese tipo de cámara de 16 mm es el que se utilizaba para tomar imágenes de combate durante la 2ª guerra mundial, lo que subliminalmente le da un cierto toque bélico al film. 
Cuando ya se descubre el pastel; quiénes son los francotiradores; se inicia un tercer acto con una Steadycam (cámara móvil que lleva el cameraman adherida al cuerpo) donde el punto de vista ya no recae en los actores principales (Sbaraglia y María Valverde) sino en la rutina de los francotiradores. Al desvelarse el misterio el realizador prefiere pasar de los personajes principales y mostrar desde sus ojos como viven estos asesinos. Aspecto discutible pero interesante.


Aparte de los planos descritos referentes a los videojuegos y los expuestos en los dos primeros actos, el director madrileño nos muestra una gran variedad de enfoques y nos sitúa de modo subjetivo en los mismos ojos de un ciervo antes de morir o nos coloca en el punto de vista de un can. También se inventa unos planos “estilo cámara de vigilancia” para transmitirnos que aquellos personajes no están solos. El tío sabe rodar.



Pero sin duda si hay un recurso superior a los demás es el tema de sonido, perpetrado por un tal Daniel Urdiales. Normalmente es una característica que pasa desapercibida y yo mismo he hecho mofa de sus premios Óscars, habiendo dos galardones dedicados a esta categoría. Pero en una película donde apenas hay diálogo, la sensación del sonido de la bala saliendo del cañón del rifle hasta llegar a su objetivo es realmente importante y es un aspecto muy conseguido en el Rey de la Montaña; y más sabiendo la precariedad del producto el cual nos hallamos. 

El peso del film lo lleva el argentino Leonardo Sbaraglia, actor brutal muy dado a quedarse tirado en carreteras como ya le sucedió en aquella pequeña historia de la fantástica Relatos Salvajes (2014). 
Por último, destacar escenas de la película como la desgarradora secuencia que interpreta Sbaraglia en la que se queda esposado al coche patrulla, mientras escucha los pasos de los francotiradores por los alrededores. Sin embargo si hay escenas impactantes son las de los disparos alcanzando sus objetivos; sobre todo la cruel muerte de un guardia civil abatido de tres disparos desde la lejanía. Dura y cojonuda a la par.



Normalmente, spoileo a tope ya que los films escogidos son de cultura popular pero prefiero no dar su desenlace por sabido dada la poca popularidad del film. En resumen y como citaba un tal Alberto Abuín de la web blogdecine: El cine español necesita más productos como el Rey de la Montaña. Películas que puedan atravesar las fronteras sin temer hacer el ridículo.

Curiosidades:

En el vídeo de fondo del menú del DVD aparecen los autores de los disparos de la película, dándonos a entender que quién ensambló dicho menú era un auténtico gil… maestro del spoiler.

El nombre Quim del personaje de Leonardo Sbaraglia proviene del escritor Quim Monzó. Extrañado me hallaba que un actor argentino tuviera un nombre catalán. Esto es como si a Elijah Wood, muy devoto por las producciones españolas, le nombraran Aitor o Joseba en sus films.



El atípico coito que sucede en la gasolinera al principio del film fue la última escena que se rodó y surgió de una reescritura de guión.

En una de las escenas, cuando el personaje de María Valverde cae en un hoyo se vislumbra una batería de cámara.



Uno de los guionistas de JFK (1991) Zachary Sklar leyó el guión y sólo sugirió un detalle. La colocación de una imagen de un conejo para homenajear a Alicia en el país de las maravillas. “Sigue al conejo blanco” (¿). En este caso el conejo es negro.



A mitad del film hay una escena a cámara rápida donde se ve una figura que corre por el monte siguiendo el coche de los protagonistas. Tuvieron que acelerar esa escena más de la cuenta ya que en un pase privado los espectadores desvelaron quien era el francotirador a raíz de esos fotogramas.

Uno de los guardias civiles del film se parte la pierna en una roca regalándonos una fractura abierta que recuerda mucho a la que sufrió el personaje de Burt Reynolds en Defensa (1972). En la versión original del guión esa herida era provocada por un cepo.



Al director le quedó la espinita clavada de hacer un Rey de la Montaña 2 con la idea de desarrollar una precuela mostrando cómo llegaron los francotiradores a dedicarse a tal atroz juego.

Un abrazo.